Carl Schmitt. De la parte del Estado
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CARL SCHMITT. De la parte del Estado.
Tulio Rosembuj
Introduccion.1.Del estado de excepción a la excepción de Estado. 2. El Estado Dual. 3. El Estado legislativo, administrativo, jurisdiccional, gobernativo.4. Del Dios mortal al Estado agónico.5.Amigo y enemigo. 6.El Estado fuerte en una economía sólida 7.El Leviatán en la Doctrina del Estado de Thomas Hobbes.8.El Cristal de Hobbes 9. La era de las neutralizaciones y despolitizaciones 10. El Nuevo Leviatán. La técnica desencadenada. 11.La opinión pública 12.Lo político de lo público.13. Mercado libre sin Estado. Conclusiones.
Abstract.
La defensa del Estado fuerte es la defensa de la democracia.Sin democracia no hay Estado; sin Estado no hay democracia.Hay una lucha perpetua del Estado contra las fuerzas que buscan su destrucción. El Estado fuerte es vital en el sentido de cualidad y energìa contra el Estado total policial administrativo. El concepto de Estado presupone lo político, la distinción entre amigo y enemigo que le corresponde. El Estado debe necesariamente disciplinar el mercado y el orden económico si aspira a mantener supremacía en el ordenamiento social.El Nuevo Leviatàn es la técnica desencadenada en manos de las potestades indirectas privadas.La supremacía indica la autoconciencia polìtica del Estado en el uso de su potestad directa para evitar el totalitarismo de la técnica, de la economía, de la industria. No hay protección cívica de futuro ni seguridad humana sin la garantía del Estado. Los movimientos políticos contra el Estado contienen el nucleo del anti-impuesto y minan su autonomía del mercado. El anti-impuesto es la versión extrema actual del anti-Estado.
Abstract. The defense of the strong State is the defense of democracy. Without democracy, there is no State; without the State, there is no democracy. There is a perpetual struggle from the State against the forces that seek its decomposition. The strong State is vital in the sense of quality and energy against the police administrative State. The concept of State presupposes that of “political”, the distinction between friend and enemy. The State must, by necessity, enter into the discipline of the market and the economic order if it aspires to maintain its position above the intermediate private and indirect powers. The New Leviathan is not the State but the unleashed technique,in the hands of indirect powers. The political self-awareness of the State shows that its power must be in the direction of social, cultural, and moral progress to avoid the abyss that technical progress itself entails. The State guarantees the future of citizens. There is no security or protection without the State. The political and social movements against the State contain the core of anti-tax and resolutely undermine its efforts to consolidate its autonomy and political independence from the market. Anti-tax power accompanies anti-state power.
Introducción
Schmitt evoca lo mejor del pensamiento jurídico del siglo XX y provoca hoy la sorpresa de la precisión de sus profecías complidas cien años después. Su cultura y compromiso intelectual le permitieron ofrecer una pluralidad de opinión creativa, de ventanas abiertas, que modifican apreciablemente la ortodoxia formalista del derecho y sus agentes y estimula la curiosidad inteligente del realismo conceptual :lo aparente y su contrario la afirmación y la negación y es vana la pretensión de reducirlo a apologeta de la historia que le tocó vivir, porque siempre estuvo un paso, más allá de los hechos.
El Estado es el eje permanente de su reflexión y principal inquietud. Su primera aproximación es la dualidad entre la Idea del Derecho y su práctica. debe del Estado que la puesta en práctica del derecho en la realidad. El Estado es el sujeto cuya función exclusiva consiste en la realización del derecho en el mundo empìrico.No hay otro deber del Estado que la puesta que la puesta en pràctica del derecho en la realidad.[1]
El Derecho – la Idea- origina el Estado y el Estado nace con el Derecho .No hay Estado sin Derecho, porque el Estado para ser considerado como tal es, por definición, Estado de Derecho. Pero, en C. Schmitt aflora la importancia del. Estado como el ejecutor de la norma jurídica:” la autoridad del Estado no puede ser separada de su valor que es la realización”.[2]
La realización efectiva del derecho valida el principal deber del Estado. Pero, es una labor que tiene por base la relación, conciente e inconciente, entre el Estado y los habitantes en su territorio. Por un lado, del Estado se espera se protección y por otro, se legitima el valor de la obediencia a sus decisiones ultimas de la sociedad en la que actúa.
Desde Hobbes la explicación dominante del poder del Estado es el vínculo entre protección y obediencia:
“El hombre es un hombre para el hombre. Solo mientras has hombres que obedecen a otro hombre este ultimo detenta, gracias a ellos, el poder. Si no le obedecen más, el poder se desvanece.” [3]
La potestad directa pública y visible es el vehículo que mueve al Estado y que se cohonesta en la vocación de unidad política de los que están sometidos a su encuadramiento social.Es el discurso de la autoridad polìtica.
El consenso consolida la obediencia, más allá de la coerción, y el conflicto la debilita. El consenso a la obediencia al Estado tiene como presupuesto la defensa de la vida y la muerte de cualquiera, de quien está facultado y tiene la potencialidad de prestarlo.
La potestad indirecta era la facultad de la Iglesia de crítica al poder ajeno, del Príncipe, del monarca, del Imperio, por abuso de ley, tuvo su origen en la pretensión eclesial de orientar desde fuera de la dirección del Estado . C. Schmitt, desde el principio, tuvo en cuenta la proliferación de diversos intereses vocados a influir sobre la conducta pública. Posteriormente, no dudó en atribuir a la potestad indirecta de los privados socavar la potestad directa del Estado, o sea, su autoridad.[4]
El Estado está sometido a amenazas conforme a las distintas circunstancias históricas por las que atraviesa. La principal de las insidias se instalan en la versión liberal y neoliberal del Estado porque se acumulan en su contra la potestas indirecta de los partidos políticos, de los sindicatos, de las asociaciones de diversa naturaleza y principalmente de los poderes económicos privados, intermedios, secretos, discretos y tendentes a desposeerlo de su naturaleza de tercero superior mediador y ejecutor.
El Estado nuevo típico del siglo XX(y del XXI) reduce el Estado a una mera máquina artificial de gubernamentalidad y posterga al pueblo, sujeto impolítico (o mejor dicho, hiperpolitizado por los partidos) en la unidad política.El menoscabo al Estado apareja la del pueblo. Si no hay Estado como tal, se concluye, no hay situación del pueblo.
El resultado es la descomposición de la unidad política en favor de la potestas indirecta: instituciones, ordenes concretos y élites. Como en el Estado liberal, miran a sus propios intereses y gozan de las ventajas del poder estatal, bajo la mascara o de la identidad de raza o de la dictadura del proletariado o, como ahora, del neoliberismo, del mercado libre, de la gran empresa, de las plataformas digitales y del sistema financiero global.[5]
La insidia del poder indirecto, conforme a Carl Schmitt , es el secreto ante el poder público directo.
La principal ventaja de la captura política por las potestas de la estalidad indirectas está en la apropiación de la última decisión que ostenta: el monopolio de la violencia, la soberanía sobre la determinación del estado de excepción como situación de gobierno normal y ordinario. Y ello supone el dominio sobre el monopolio del gasto e ingreso público, de la nobleza de Estado -administración y judicatura-, de las fuerzas armadas y de seguridad
El protagonismo de las potestades indirectas de lo oculto o encubierto en el Estado reune potestad polìtica, legislativa y administrativa, usufructuando el debilitamiento de la representatividad democrática y asumiendo todo lo que es vehículo de gubernamentalidad, desde el intrínseco marco de la Administración, incluyendo el poder judicial.
De un lado, el derecho de las normas formales y la plusvalía política de la posesión legal en el Estado, (obediencia previa, presunción de legalidad y complemento de las clàsulas generales indeterminadas); de otro, la prerrogativa del poder público efectivo.
La neutralización política significa ajustar el propio cometido a la relación de fuerzas sociales y políticas imperantes.El Estado adecua su centro de gravedad conforme a la evoluciòn del sistema del poder polìtico, así fue ante la Iglesia, ante la metafísica, la moralidad o la economía y la técnica.
Las caracterìsticas intrìnsecas e inmanentes al Estado como tal, según C. Schmitt son: por una parte, el monopolio de la (violencia) soberana como ùltima decisión ante el caso excepcional que es la esencia de la autoridad del Estado y, por otra, la definición del criterio de lo político en la distinción entre amigo y enemigo.
El despojo del poder soberano a partir del liberalismo y del poder político es la constante del anti-Estado y el anti-impuesto y significa desdemocratización y quiebra de la unidad política de sus miembros.
Schmitt defiende, con extremo denuedo, al Estado frente a las fuerzas que pretenden su descomposición o debilitamiento sabiendo que sin Estado no hay voluntad del pueblo; encomendada a fuerzas invisibles, secretas, irresponsables. Sin concienica política no puede distinguirse entre amigos y enemigos ni ejercitarse un poder soberano último,converitdo en mera declamación, con finalidad de parte y no de conjunto y superior.
El Estado democrático no existe sin ciudadanos: no es anterior ni posterior a los mismos, pero existe igual que ellos existen, distinguiéndose de cada uno y de todos por facultades y atribuciones de excepción, sometidas a consenso y confianza social (monopolio de la violencia física) , de los impuestos, de la decisión soberana última). Es el representante, en forma definitiva, del poder colectivo simbólico que resulta de cada conjunto de personas, de sus relaciones mutuas de la solidaridad de sus intereses, de la comunidad de reacciones entre ellos, de la corriente de sus opiniones, de sus pasiones.
El Estado privado de su autonomía política y soberana abandona su naturaleza superior sobre las partes y se convierte el mismo en instrumento de parte, propiciando la suspensión de la ley como ejemplo de gobierno y la renuncia a la identificación del criterio amigo-enemigo.
La dictadura consigna la excepción ante circunstancias no pensadas que pueden afectar la conservación del Estado; pero, esto se instala como práctica habitual, primero, en el Estado totalitario fascista, nacional socialista y marxista leninista y, ahora, en la práctica de cualquier forma de Estado , incluida la autocracia neoliberal.
La defensa del Estado fuerte es la defensa de la democracia. Sin democracia no hay Estado y sin Estado no hay democracia.
El valor privado global en curso es probablemente el ataque anti-Estado más rotundo. Las obligaciones contractuales y políticas (policiales) se fijan desde fuera del Estado.
Por un lado, el pacta sunt servanda en toda su extensión como principio dominante y la aplicación debida de la lex mercatoria, lex digitalis, los acuerdos entre privados sometidos a arbitraje obligatorio.
Por otro, el descrèdito de las políticas públicas a favor de las empresas transnacionales y de las organizaciones internacionales afines, como el Fondo Monetario Internacional, la Organización Mundial de Comercio, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico El resultado es la presentación a. consultas, referencias técnicas calificadas e impuestas como buenas prácticas convenientes para la extracción de valor global por los particulares.
El Estado, privado de su palabra y de lo político queda sometido a un soft law ajeno a su identidad y extraño a la necesidad de sus miembros y cuyas decisiones públicas jurídicas, económicas, financieras, fiscales dependen de las expectativas creadas por otros y a las que debe plegarse si no aspira a su expulsión del concierto internacional.
El Estado de policía o seguridad es la forma dominante del Estado total cuantitativo:”una verdadera totalidad sin desenmascararse como totalidad…con la implicaciòn de aquellos que manejan la totalidad,la potestad, de forma indirecta y que son más efectivos como títulos del poder y del derecho.” Una de las variantes exasperadas del Estado actual.
El nomos de la tierra es la globalizaciòn. La conquista de la riqueza planetaria en mengua de cualquier otro valor, inevitablemente inferior. Es un incentivo anti-Estado que no resulta de una “realidad hipercompetitiva” entre los Estados, sino del neoliberalismo de los grandes Estados y contra los Estados en las formas de desarrollo y de sus pueblos.
Su motivo es la concentración de riqueza y renta que es portatora, la obtención gratuita de trabajo calificado extranjero, y, finalmente, no menos importante, la apropiación de la renta fiscal y de los flujos financieros ilìcitos El factor fiscal dominante es el anti-impuesto, la aceptación tacita de la desobediencia cívica de elusión y evasión fiscal internacional.
El mundo de la economía, de la técnica, de la industria se organiza en beneficio de las regiones ya industrializadas más ricas y de sus pueblos y eso determina que los Estados son aptos para sobrevivir y cuales ” habrán sacrificado su individualidad humana al ìdolo de la tierra”. tecnología .”[6]
El nomos global lejos de fortalecer el contrato social entre el Estado autónomo en lo político y el ciudadano propicia su anulación o desaparición. Es la lógica pura de mercado, por obra de los Estados más potentes, instituciones internacionales, escasas grandes empresas, sistemas financieros y ciudadanos desobedientes al mandato fiscal sobre sus riquezas o plegados a consignas falsas divulgadas como promesas de futuro inexistentes.
En ese conflicto no está dicho que venza la técnica desencadenada, la política totalitaria contra el disenso, frente al Estado fuerte y democrático. Pero, el riesgo de la policía mundial es evidente y avasallador y ello supone un no-valor, el Estado, que debe ser aniquilado por todo lo que representa de creencia colectiva: la sustancia espiritual de las personas que trabajan en conjunto para su desarrollo, en base a la propia religión, cultura, lengua y la herencia nacional.
1. Del estado de excepción a la excepción de Estado.
El estado de excepción es el paradigma normal del gobierno actual.
El Estado queda inerme ante su obligación de protección y aumenta la distancia de los ciudadanos a la obediencia, porque sus principales herramientas están bajo custodia de los poderes intermedios, indirectos, en la sociedad, claramente, interesados en servirse de ellas en beneficio propio. La autoridad política se desplaza hacia ciertas esferas privadas y deja en entredicho la relación con el conjunto social porque desaparece el rostro y la figura, conciente e inconciente, del sujeto público destinado a tutelarlo.
La mediación del Estado entra en el mundo y se debe adaptar a los medios y fines del mundo. No es un ingreso pasivo, porque la realidad siempre reacciona de algún modo para conseguir su propósito. La reacción empírica de la potencia de la realidad obliga a producir una voluntad puramente empírica, donde destaca su coerción. La coacción no forma parte de la norma jurídica abstracta, sino del derecho del Estado.La norma jurìdica es una idea independiente del derecho del Estado y siendo su antecedente dominante no influye en su propia potestad de actuaciòn. Es ” un derecho natural sin naturalismo” (Schmitt )
El Estado es el sujeto del derecho, el encargado de la mediación entre los ámbitos separados de la Idea y el hecho, del derecho y poder. La Idea no puede prescindir de una decisión concreta, aun a coste de la Idea, debe ser determinada para ser capaz de una actuación concreta.
La decisión del Estado no le exime de su encaje con la protección del derecho toda vez que asomen rasgos de abuso del poder de hecho en contradicción con la violación de principios fundamentales que le deben inspirar. El ejercicio de una potestad indirecta está siempre presente, como. en la doctrina católica, y actúa siempre a favor de la norma abstracta ;potestad indirectaencarnada en una realidad secularizada por diversos agentes económicos, políticos, sociales, culturales o, inclusive, de la nobleza de Estado: administración civil, militar, seguridad, y justicia
El poder supremo del Estado responde a una valoración jurídica pura. El poder supremo solo puede ser aquel que deriva del derecho. El derecho no está en el Estado sino que el Estado está en el derecho.
La soberanía identifica el poder supremo y originario del Estado de mandar, expresando su potencia de hecho con toda nitidez Y esto supone que los desafíos ordinarios de su ejercicio predecible y calculable no agotan la plenitud del poder, y ello, simplemente por la situación normal. de la realidad que afronta y ante la cual es suficiente la regulación jurídica establecida. El problema surge cuando hay que adoptar la última decisión necesaria en ocasión de conflicto real insuperable.
La cuestión de quién decide sobre la excepción, siempre extraordinaria, es una cuestión de soberanía.[7]
Schmitt sostiene que la decisión soberana implica que:
“ante un caso excepcional, el Estado suspende el derecho por virtud del derecho a la propia conservación … El soberano crea esa situación y la garantía en su totalidad. El asume el monopolio de la última decisión. En lo cual estriba precisamente la esencia de la soberanía del Estado, que más que monopolio de la coacción o del mando, hay que definirla jurídicamente como el monopolio de la decisión … El caso excepcional transparenta de la manera más luminosa la esencia de la autoridad del Estado “[8]
La decisión soberana prescinde de su dependencia de la norma jurídica y el Estado suspende el derecho por virtud del derecho a la propia conservación.
En la decisión sobre el estado de excepción el derecho se suspende a sí mismo (C.Schmitt) separando para conseguirlo la norma de su aplicación. Hay una ausencia de ley -anomia- que permita ordenar la vida efectiva. La aplicación de la norma exige suspenderla y eso es lo que hace la excepción.[9]
La decisión soberana se separa de la norma jurídica y desvela la paradoja que la autoridad para crear derecho no necesita tener derecho.[10]
Lo cierto es que C. Schmitt consigna a la política y al derecho nuevo el poder supremo de quien, de algún modo, ostenta la potestad de hecho dentro o fuera del Estado. El orden jurídico establecido revela su insuficiencia ante la contingente condición de la realidad y su valoración autónoma de cualquier otra consideración antes que la libre y arbitraria valoración respecto a la conservación del Estado.[11]
La dictadura es el ejemplo más obvio de la decisión sin norma o contra ella. Hay una escisión entre la norma jurídica y las normas de realización del derecho en general. El poder soberano, entendido como se quiera, interviene sobre la realidad del mundo en base a su conveniencia y arbitraje para imponer su dominio interesado en un resultado concreto, distinto al que propicia la aplicación normal de la regulación jurídica preexistente.
Hay una fractura entre la norma jurídica y su aplicación, para la obtenciòn de un resultado concreto que prescinde de ella o la vacia de contenido. La dictadura, C. Schmitt, origina una excepción que si bien ignora el derecho es tan solo para realizarlo, en forma incondicionada y exclusiva, de acuerdo a la situación de las cosas.
La decisión absoluta surge de la nada, que no razóna, discute ni se justifica. Pero, sería fácil tildar la decisión de arbitraria y no es así. La decisión excepcional responde al mantenimiento de un orden no jurídico que asegure las condiciones de funcionamiento de una situación normal en cada caso en que se hace necesaria. La decisión pretende implantar una situación normal y homogénea, que descarta cualquier agresìón teóricari o aplicativa que pueda perjudicarla, sea por ley, por resolución administrativa, por sentencia judicial. Es decir, la decisión siempre representa algo más que el mero acto de decisión y la eliminación de la heterogeneidad está relacionada con la gubernamentalidad.
La homogeneidad social es un requisito de orden cuando se pone en riesgo la conservación de lo vigente .Y esto no parte de una concepciòn o del consenso social,sino de la oportunidad de que la amenaza pueda concretarse en una dirección divergente de la que està impuesta, y por tanto sujeta a exclusión.
La decisión debe respetar como único vínculo “el de asegurar condiciones facticas que hagan posible la vigencia de una situación normal trámite la exclusión de los elementos que la obstaculizan”.[12]
La biopolítica moderna concede al soberano, como en el Estado de policía, el valor o desvalor de la vida, emancipándose de la excepción, normalizando su extensión y difusión más allá del caos o de la emergencia, como gubernamentalidad política, fijando su eje en la inclusión y exclusión de las instituciones, grupos, clases,amigos y enemigos, en conflicto con su discurso de verdad.
El poder totalitario sobre los ciudadanos aspira a que el poder público acabe instrumentalizado mediate la disciplina de la emergencia como instancia instalada habitualmente en la sociedad normalizada. No es temerario aducir que lo político del Estado, la distinción amigo-enemigo, sufre, cuando todo es emergencia y nada normal. La decisión no dista, entonces, de la nuda arbitrariedad.
2. El Estado Dual.
El Estado Dual es un Estado descompuesto en dos formas: el Estado de normas y el Estado de medidas. [13]
El ordenamiento jurídico nazi se conforma como un ” Estado Normativo “, próximo al Estado de Derecho y aplicado en el dominio de la propiedad privada, la empresa, los contratos, los impuestos y un ” Estado de prerrogativas o medidas” , cuya particularidad es que es titular de un poder que no se basa en la ley o puede ir contra la ley. No es un poder discrecional, porque supondría finalmente una cierta sujeción a la norma jurídica, sino al margen del derecho. Es un poder soberano en la decisión y en el estado de excepción. El Estado de medidas es el Estado del estado de excepción.
El derecho positivo pasa a un segundo plano bajo la prerrogativa de las medidas: hay un nuevo orden que no es jurídico La validez de la norma jurídica cesa ante la superioridad del Estado libre de ataduras formales, en base a su propia conservación.
El Estado de policía soberano no desaparece ni se disuelve ante el Estado liberal de la economía política.Su monopolio sobre la violencia física, impuestos y la deuda pública, le permite conceder un paso atrás, preservando sus prerrogativas ante las crisis de gubernamentalidad que ponen en peligro al Estado de la economía. El Estado de medidas es el equivalente del Estado de policía y el Estado normativo es el Estado de Derecho de la economía. Uno responde al golpe de estado permanente –el estado de excepción– y el otro a la tutela del poder económico del mercado y sus agentes.
La fachada de un Estado de normas encubre al Estado de prerrogativas, fundada en un estado de excepción absoluto e ilimitado.[14]
El Estado de normas y el Estado de medidas son construcciones complementarias, en las que conjugan sus respectivas competencias, un todo interdependiente que no admite análisis en singular. La presunción de competencia del Estado de derecho cede ante la competencia sobre la competencia del Estado de medidas. No hay materia que quede fuera, salvo, el mercado, la empresa, la propiedad, los contratos, los impuestos y,a la inversa, el Estado normativo no entra en la arbitrariedad, abuso, excesos judiciales, administrativos, políticos, del Estado de medidas.
El Estado de medidas no está sujeto a las ataduras formales del derecho positivo y su ejercicio de la soberanía es ilimitado y absoluto, a favor de la excepción, llámese justicia “material” o “fuerza de la vida efectiva”. La decisión misma se impone a la norma. Y entonces la soberanía asiste la decisión de cualquier autoridad, administrativa, judicial o política, demostrando, como dice C. Schmitt, que para crear derecho no necesita tener derecho La eliminación completa de la inviolabilidad del derecho es la característica del Estado de medidas.
La atmósfera envenenada del Estado de policía captura toda la dinámica pública, porque contagio, también, a los poderes tradicionales, aparentemente inmunes a su presión. La burocracia administrativa, por ejemplo, no resiste la tentación de ampliar su discrecionalidad hasta convertirla en abuso y el poder judicial no ejerce el control de legalidad de la administración sino del legislador.
El Estado Dual expresa un poder público ordenado en una estructura organizativa única, sea desde la subordinación de la ley al gobierno cuanto en la gubernamentalidad ocasional, opportuna, fuera de reglas y condicionamientos, que no sean fruto de la reacción ante la inmediataz de la realidad. de los hechos Es una de las expresiones logradas de la anulación de la soberanía legislativa, de la soberanía de la participación democrática. El gobierno aspira a todo, sea político, administrativo, judicial.
La subsistencia del Estado deja al derecho en segundo lugar; pero, a diferencia de la previsión de C. Schmitt, el estado de excepción no conmina a la suspensión absoluta del orden jurídico vigente: es suficiente su dispersión desestructurada en la estructura del Estado, consintiendo su expresión causal y específica donde queda en entredicho la norma constitucional, la ley y la legitimidad de la actividad pública.
El poder soberano conjuga una intervención sobre el orden jurídico anormal, extraordinario, para restaurarlo o cambiarlo, desde dentro del ordenamiento jurídico, en virtud del monopolio de la decisión.
El estado de excepción, en su máximo grado, es consecuencia de la decisión soberana plural y múltiple del Estado tanto política, como administrativa o judicial.Y no es necesaria la dictadura para que ello ocurra.La decisiòn en el Estado va desde el màximo de la suspensiòn del ordenamiento jurìdico formal mediante el estado de excepciòn o la pràctica del estado de excepciòn cualificado dentro del mismo por quien puede representar el derecho o el monopolio de la decisión política individualizable, v.g. la policía, la inspección o el juez.
La soberanía es decisión de poder plural de distintos poderes. El estado de excepción se convierte en el sustituto de la ley y de la propia constitución en la actuación de los poderes ejecutivo, administrativo, judicial. El estado de excepción se convierte en un instrumento ordinario y difuso de gubernamentalidad .
La mínima aplicación de vigencia formal de la ley autoriza el máximo de aplicación real y viceversa .La excepción de la desaplicación de la ley en virtud de la fuerza de ley, política, administrativa, judicial y la neutralización del principio de mayoría democrática.[15]
3. El Estado Legislativo, Jurisdiccional, Gobernativo Administrativo
Schmitt escribe sobre el sistema de legalidad del Estado legislativo respecto de otros tipos de Estado: jurisdiccional,gobernativo, administrativo.[16]
El Estado legislativo es un sistema dominado por las normas donde la ley y aplicación de la ley, legislador y órganos ejecutivos, están separados entre ellos. Es el gobierno de las leyes. No son las personas a gobernar sino las normas a tener vigencia .Es un sistema de clausura de la legalidad fundado en la pretensión de la obediencia y que desconfìa del derecho a la resistencia.
El principal valor de la legalidad estatal es para el partido político que controla la mayoría democrática y que, sin contemplaciones, deviene el Estado en sí mismo. Hacer las leyes sin rendiciòn de cuentas o mediante maniobras secretas otorga amplias facultades de interpretación: orden público, seguridad, necesidad, emergencia; la presunciòn de legalidad y obediencia previa; ejecutividad de las disposiciones legales approbadas. La conquista política del Estado concede al que la obtiene una plusvalìa política por el mero hecho de conseguir la posesión legal.
Los premios a la mayorìa son significativos: disposición de recursos y gastos sobre toda la administración, judicial,militar y,policial;reparto del producto social y de los cargos públicos y de las subvenciones y los impuestos.
” Cualquier programa político de partido de derecha o de izquierda puede legalizar sus valores fundamentales lo que significa: procurarse la ocasión estatal para obligar a la obediencia. Este serìa el premio inesperado entre los premios de la posesión legal del poder.”[17]
Es la plusvalìa política la que obsta a la igualdad de oportunidades democráticas una vez que se conjuga una cierta mayorìa resistente a renunciar a tal privilegio, con el ejercicio potencial de las competencias extraordinarias del estado de excepción.
El poder de decisión convierte la necesidad de la plusvalía política en hábito, la emergencia en una escapada hacia delante y la urgencia en un pretexto para conseguir los resultados sin discusión ni contraste democrático. A este punto, afirma C.Schmitt, cuando cae el sistema de legalidad, quien tiene en sus manos el poder legal puede “ constituir su poder sobre nuevas bases ”.[18]
- Schmitt , precisamente, a través de la plusvalía política de la posesión jurídica advirtiò del riesgo que supondría el acceso de los partidos comunistas y nacional socialista a la mayoría parlamentaria, con las consecuencias históricas que después se confirmaron.
El Estado jurisdiccional se basa en que la última palabra no la tiene el legislador sino el juez que decide una controversia jurídica. La decisión concreta y final de un caso en el cual derecho, justicia y razón se manifiestan sin la mediación de normas generales preestablecidas. El juez pronuncia directamente el derecho y hace valer su sentencia, aun en contra del legislador y contra su ley.
El Estado jurisdiccional debe refutar las propuestas impuestas por parte de otros poderes no judiciales, sino políticos. En suma, es el riesgo evidente de juristocracia.[19]
Marginalmente, cabe señalar que C. Schmitt fue particularmente severo con la propuesta de H. Kelsen de creación de un Tribunal Constitucional, porque básicamente, sostuvo que la comunidad judicial no puede ser el custodio de la constitución como tal, porque eso supone hacer política ni convertirse en juez de la creación o destrucción de la ley por el poder legislativo. Los conflictos constitucionales no pueden ser sometidos a la judicialización, porque son esencialmente políticos y difícilmente sustituibles por una falsa imparcialidad de interpretación jurídica.
El Tribunal Constitucional no serìa judicial sino una instancia legislativa suprema.
El Estado gobernativo se funda en la voluntad personal y en la decisión autoritaria de un Jefe de Estado que gobierna (el dictador).
El Estado administrativo es otro tipo de Estado en el cual los hombres no gobiernan, ni las normas valen como algo superior, sino según la famosa expresión “las cosas se administran por si mismas”. Un Estado donde su caracterìstica es la resolución adoptada solo en base al estado de las cosas, con referencias a una situación concreta y dirigida a fines prácticos.
- Schmitt anticipa que la tendencia va hacia el Estado total, porque su preferencia por el “plan “, antes que la “libertad” orienta hacia el Estado administrativo.
“El Estado total es por su naturaleza un Estado administrativo, aun si se sirve, sea como instrumento, sea como corrección, de la justicia-penal, civil, disciplinaria, administrativa, o constitucional. Generalmente se reconoce que un “Estado económico” no puede funcionar como un Estado legislativo parlamentario”.[20]
La realidad histórica, nos enseña C. Schmitt, dirà, de la mezcla o combinación entre las distintas formas expuestas, porque cualquier sistema político define la legislación, la jurisdicción, el gobierno y la administración.
“En cada Estado no solo se manda y se ordena sino se producen tambien normas de ley y se administra con resoluciones adaptadas a los casos concretos.”[21]
G Agamben va más alla, defendiendo la tesis que legislaciòn parlamentaria y administraciòn forman parte de un sistema único, bipolar, que incardina el deber de obediencia cívica, fundados ambos en el estado de excepción.Es la máquina integrada por el gobierno, la administración , la policía
“El estado administrativo en el que más o menos conscientemente se deslizan las democracias parlamentarias europeas, no es en este sentido desde el punto de vista técnico que un descendiente del modelo nazifascista, en el que los órganos discrecionales extraños a los poderes constitucionales se aproximan a los del estado parlamentario, progresivamente vaciado de sus funciones… el estado de excepción es un “estado de la ley”, en el que de una parte la ley teóricamente es vigorosa, pero no tiene fuerza y de otra adquieren fuerza resoluciones y medidas que no tienen valor de ley….Que se actue en nombre de la ley en nombre de la administración en cuestiòn en ultimo análisis será siempre el ejercicio soberano de un monopolio sobre la violencia.”[22]
El monopolio de la violencia no está localizado en el Estado como sujeto supremo, sino en algunas de sus manifestaciones coactivas, con el rasgo común de la policía, que no de política.La policia no es apolìtica,es un criterio de lo político por vías administrativas.
4. De Dios mortal al Estado agónico
El Estado, aquello que fuera denominado como un milagro, el Dios mortal, fue desenvolviendo difíciles relaciones con la sociedad a lo largo de seiscientos años.
Los poderes indirectos, en particular, del mercado, oscurecen la relación entre protección y obediencia. Es un programa de neutralización política del Estado, como dejar hacer ante la economía privada; como instrumento necesario para acompañarla sin obstáculos que la corrijan o rectifican en sus excesos y, finalmente empeñados en la expropiación de su función superior de dirección política, el criterio amigo-enemigo, del conjunto social en sus cómplejidad.
En ese trayecto lo único permanente fue la oposición creciente al Estado que despierta en la economía de mercado, la propiedad privada y la empresa, acompañada por las aspiraciones de obtener la plusvalía legal del acceso legal al poder desde la pluralidad política, sindical y asociativa.
En un primer tiempo, se clama por su dejar pasar, dejar hacer, para liberar de arbitrios la legìtima libertad patrimonial de las personas.
En una segunda etapa la historia se complica con la pretensión de construir un Estado despojado de criterio de lo político, de soberanía de definición entre amigos y enemigos, o sea, un Estado convertido en una gran empresa, sin idea política, incapaz de confrontar por si mismo los antagonismos que impiden los conflictos sociales, pueda conseguir la unidad política y la estabilad.
En tercer término, después del nacional socialismo, del fascismo, del marxismo leninismo soviético, surge la hipotesis –totalitarismo invertido- de instalar la decisión soberana de la política fuera de lo público , en beneficio de grandes intereses económicos, tornadizos según los tiempos, desde la primera revolución industrial hasta las actuales plataformas digitales y empresas multinacionales.
Al inicio, el liberalismo de empresa, después el ordo-neoliberalismo de gran empresa y ahora, como una màquina artificial, estática, de mera gestión irrelevante, burocrática, bajo específicas consignas y planes operativos.
“el Estado es un fenómeno temporalmente restringido; el Estado existe sólo desde hace 500 años, del 1500 al 2000, un medio milenio. Después viene algo que es distinto… El Estado deviene un instrumento, una máquina. Se usa la máquina y después se la desecha.”[23]
La destrucción del Estado deshecho que se desecha, consiste en su sometimiento al poder indirecto económico y social de instituciones y ordenes concretos y élites que establecen los criterios de la política pública y los enmascaramiento de intereses públicos de excepción. Son los nuevos sujetos privados que aspiran al monopolio político público en su propio beneficio, sea en el monopolio del gasto o del ingreso público.
“El problema decisivo de nuestro contexto histórico actual es la relación entre el Estado y la política… el Estado europeo clásico se ha convertido en el único sujeto de la política. Estado y política estuvien indisolublemente relacionados del mismo modo que en Aristóteles, “polis” y política son inseparables. El perfil clásico del Estado se desvanece cuando pierde su monopolio de la política y se asientan nuevos, diversos sujetos, con o sin Estado, con o sin contenido estatal.”[24]
El mercado político exhibe el pluralismo competitivo instalado en la sociedad y en el Estado, cuyo denominador común es la captura del aparato público, instrumentalizando su neutralidad necesaria ante la competencia en curso en el ordenamiento social. El Estado renuncia al ejercicio político que le es(era propio) y deja librado el criterio amigo-enemigo a las fuerzas sociales competitivas en el mercado social(polìtico).Neutralidad que le impide ejercitar su autoridad, su mando, sobre el conjunto de la unidad política
“¿Quién acuña la verdad en moneda corriente?.A esta pregunta responde la proposición: Auctoritas non veritas facit legem.La verdad no se realiza sola, sino que necesita de instrucciones que la hagan realizable.Procedan estas de una potestas directa que,a diferencia de la diferencia de la potestas indirecta es responsable de la ejecución de la orden, exige obediencia y está en condiciones de dispensar su protección a quien obedece.”[25]
Estamos ante el Estado total administrativo débil ,de intervención cuantitativa policial,directa penalizante ,de naturaleza trivial en las màs diversas áreas de la vida individual y asociada.Es un Estado que asola con una imparable motorización legal formal y administrativa y policial;pero,despojado de poder polìtico autònomo.
La desaparición de la naturaleza política autónoma de fondo es una amenaza en los cimientos del Estado que le impide inspirar su servicio a la unidad política. La erosión del monopolio político fragmenta y diluye su poder soberano de excepción, ocupado parcialmente por otros sujetos, dentro y fuera de su organización. El resultado es la disgregación y la deslegitimación social de sus decisiones últimas. Finalmente, es un Estado desarmado porque no está en condiciones de ofrecer orden, estabilidad, seguridad a los ciudadanos.
El totalitarismo invertido según Sheldon Wolin , es una elaboración complementaria del Estado dual en las democracias occidentales actuales . Se trata de un proceso encubierto tendente a modificar el régimen democrático y las libertades y garantías sociales e individuales. El totalitarismo invertido es una forma de Estado total que representa la maduración política del poder económico y la desmovilización política de la ciudadanía. Es una manifestación expresiva del Estado total en sentido cuantitativo, centrado en la desdemocratización y en el acoso a las mecanismos de representación y elección democrática.
La convivencia entre la empresa y el Estado se desvela por la aproximación de la primera a la decisión política y la del segundo a los intereses del mercado. La racionalidad política busca la coincidencia entre los intereses del Estado y la empresa y, al mismo tiempo, la desdemocratización de la ciudadanía en una atmósfera de excepción, que dirige el miedo e impotencia, fundamentalmente, a través de la manipulaciòn digital de la información y de la elaboración de perfiles individuales de control de masa.
Schmitt dice que ” el Estado fuerte lo es en el sentido de la calidad y de la energía, que sabe distinguir amigo y enemigo y en el cual lo total es lo político “[26]
” No se percibe la idea política mientras no se logra descubrir a que grupo de personas interesa plausiblemente servirse de ella en interés propio”.
5. Amigo y enemigo.
El Estado es un poder superior y mediador, como árbitro determinante en la sociedad y sobre el territorio que rige Su funciòn es establecer una relaciòn recìproca entre protecciòn y obediencia.El concepto de Estado presupone el de “político”.La distinciòn propiamente polìtica es la distinciòn entre amigo y enemigo.[27]
“Enemigo es un conjunto de personas que combate al menos virtualmente, en base a una posibilidad real, y que se contrapone a otra agrupación humana del mismo género.Enemigo es es solo el enemigo pùblico,porque todo lo que se refiere a una agrupaciòn similar y en particular a un pueblo ìntegro deviene por eso público .” [28]
El concepto político siempre es polémico, tiene una conflictualidad concreta y está vinculado a una situación concreta, cuya consecuencia última es una agrupación según amigos o enemigos.
“Palabras como estado, república, sociedad, clase o también soberanía, estado de derecho, absolutismo, dictadura, plan, estado neutral, estado total, etc. Resultan incomprensibles si no se sabe a quién se trata concretamente en cada caso de afectar, de combatir, de negar y de refutar con tales términos.”[29]
El Estado es el que da forma a la configuración interna del amigo o enemigo.Es el representante último de la unidad polìtica y si no la posee es incapaz de la ùltima decisiòn.Y en esto se traduce la protecciòn y obediencia del amigo y el combate contra el enemigo potencialmente desintegrador de dicha unidad. Es el Estado, en su propia existencia, el que puede declarar y excluir al enemigo interior y ,en su defecto, otros lo harán en su nombre o por su cuenta.
El monopolio político del Estado fue enfrentado, desde su inicio, por la autocracia liberal que se pretendíaEl fin ùnico del Estado que se perseguìa fue la protección de las libertades individuales censitarias -de los propietarios- y la libertad patrimonial y de empresa.
“toda constricciòn a la libertad individual, por principio ilimitado, o a la propiedad privata o a la libre competencia es “violencia” y por tanto eo ipso algo malo…. El pueblo como unidad política se convierte por un lado, en público interesado culturalmente, por el otro, en personal laboral o empresarial y en masa de consumidores. Dominio y poder se convierten en propaganda y manipulación de masas, por lo que se refiere al aspecto espiritual y en control por lo que se refiere al aspecto económico.”[30]
El Estado sin el poder de protección ni su intervención mediadora, estimula la desobediencia particular de los que pueden permitírsela y la despolitización cívica generalizada. Es un retorno al “estado natural” de guerra de todos entre todos, situación antecedente que justifica su creación y la fractura de la conciencia colectiva de unidad política en su torno. El concepto de lo “político” queda comprometido siempre que la decisión política del. Estado abandona su calidad de superioridad ante y frente a la sociedad, individualizando la agrupación amigo-enemigo.
La política tributaria, por ejemplo, ofrece claro contraste interno en términos de categoría de “lo político” y se revela cuando una agrupación política significativa, v.g.organizaciones sindicales elevan sus pretensiones de justicia fiscal o la organizaciòn antagònica de empresarios tumba cualquier iniciativa tendente a redistribuir los beneficios en su perjuicio.
El Estado presupone lo político y la configuración amigo-enemigo está dentro de la forma estatal. La lucha civil entre el amigo y el enemigo como ciudadano se presenta como una posibilidad real de una guerra (civil) que ambiciona la toma o la reconstitución del poder estatal. Pero, C. Schmitt tuvo siempre claro que el concepto de enemigo no supone su eliminación, si no en medir su fuerza y defenderse y en la conquista de un confín común.[31]
La pérdida de peso de la potestas directa de la idea política motriz -la distinción entre amigos y enemigos- concede a la potestas indirecta de otros poderes privados, políticos, económicos, sociales, la equiparación de los amigos beneficiarios a los enemigos perjudicados; la simulación de la igualdad formal de la ley para los amigos ante la desigualdad efectiva de los enemigos y el discurso falsificado de libertad a favor de los amigos incluidos y en detrimento de los enemigos excluidos.
La posesión legal del poder polìtic y implica la obediencia previa, la ejecutividad inmediata de las disposiciones administrativas, la valoración de los conceptos indeterminados que sirven al estado de excepción: orden público, necesidad, urgencia, delitos contra el Estado y la direcciòn del plan la tienen los que manejan la totalidad de la posesión legal del poder político del Estado econòmico.
El manejo de la posesiòn legal del poder polìtico del Estado es una verdadera totalidad que no se desenmascara como totalidad, actua de forma indirecta, sin responsabilidad ni reconocimiento de su ejercicio, en la insidia de sus decisiones.
El acceso a la posesión legal del poder queda en las manos de los que proponen la destrucción de la soberanía de decisión política del propio Estado, que ” manejan la totalidad de forma indirecta y que son más efectivos como titulares del poder y del derecho “. [32]
Solo un Estado fuerte tiene la aptitud de asegurar el órden domèstico .El Estado es la institución decisiva que debe estar por encima de las demás instituciones,para servir al conjunto de la naciòn antes que a partes de ella.[33]
Si no es el Estado quien diferencia entre amigo y enemigo, vendràn otros, principalmente los titulares efectivos de los poderes indirectos, que asumirán las decisiones políticas y el Estado, como tal no podrá sobrevivir y, al límite, dejará de existir. Finalmente, la carrera del anti-Estado, en su actual evolución, aspira a su desaparición.
El Estado total cuantitativo es indeciso, influido por las fuerzas políticas, sociales, económicas que lo diminuyen en su comportamiento.No es desdeñable subestimar la potencia destructiva del liberalismo usando el arbitrio y la violencia como argumentos contra la política y el Estado.La libertad patrimonial individualista y la propiedad privada son los ejes de la pretensión de erradicación de la política y, por ende, del papel del principio democrático del Estado.
” La democracia como concepto esenciamente político sólo afecta en sus consecuencias y aplicaciones al Derecho público. Sin embargo, se deduce del carácter esenciamente político de la democracia la primacía incondicional de lo público sobre lo privado. Tan pronto como la desigualdad económica o el poder social de la propiedad privada lo estorbe o lo ponga en peligro la igualdad política, puede hacerse políticamente necesario supremir por ley o por medidas tales estorbos o peligros Frente a esta necesidad, la invocación al carácter sagrado de la propiedad privada no seria democrática, corresponderìa a los principios del Estado burgués de Derecho…..”[34]
6. El Estado fuerte en una economía sólid.
Schmitt siempre atacó el principio de estado neutral liberal y la no intervención del estado en la economía.La soluciòn pretendida se atempera entre un estado fuerte que no tuviera el contro total de la economìa sin impedir su compromiso polìtico con el desarrollo econòmic. Tambien se opuso al sistema soviético e italiano porque estaban dirigidos por un partido único rígido y centralizado.
“Lo que se necesita es fortalecer las decisiones políticas del Estado respecto a la economía e instituir programas en beneficio de la nación en su conjunto.”[35]
“Una economía sólida en un estado fuerte” es una conferencia de C. Schmitt en 1932 ante una asociación de empresas. donde vierte sus opiniones sobre el Estado total.[36]
Cualquier Estado pretende la adquisición de poder para el ejercicio de dominio de lo político, amigo-enemigo, hasta la disposición física de la vida de sus ciudadanos, ante la guerra externa o civil, o crisis sistémicas. El poder del Estado aparece en expansión, sea por medios tecnológicos, evolución militar, la propaganda de masas, recursos públicos.
Ya entonces C. Schmitt advertía limitar el riesgo de manipulación y propaganda de masas contenidos en las técnicas de información y comunicación emergentes, radio y cine. Ningún Estado puede permitirse el lujo de ceder esta tecnología a sus adversarios o enemigos.
C.Schmitt, matiza,aunque a veces lo empleara, que el Estado total no puede ser totalitario al cien por ciento.Por un lado, porque distingue el derecho público y el privado: por otro, vela por el derecho ad alterum,del otro.Audiatur et altera pars .Y,señala la diferencia con la técnica que es necesariamente totalitaria: el otro, no existe en absoluto. La técnica es totalitaria en su método, en su función, exactamente como lo fuera la teología.[37]
El estado total cualitativo de C.Schmitt , el Estado fuerte , recupera para el Estado el monopolio de lo político, incluida la distinción amigo-enemigo, y es autónomo de las pulsiones de las fuerzas ajenas en la realidad concreta, donde personas identificables dominan sobre otras en sentido político. El Estado está por encima de la sociedad.
El Estado total es un Estado fuerte en el sentido de calidad y energía y no consiente de que los poderes de coerción estén en manos del enemigo o de los que pretenden dividir o limitar su fuerza interna.
“(El Estado) puede discernir entre amigos y enemigos. En este sentido cada Estado verdadero es y siempre ha sido un “estado total”. La novedad radica en el nuevo poder tecnológico, cuyo significado político debe ser conocido.”[38]
El Estado total fuerte se confronta con el estado total débil.Este último es un Estado que penetra en todos los dominios y las esferas de la existencia humana y que no puede discriminar entre la esfera pública y la privada porque ha perdido su capacidad de discriminación, un Estado meramente policial. Es un Estado total cuantitativo, no cualitativo, en el sentido de voluntad pura, sin intensidad o energía política. La totalidad como volumen es lo opuesto a fuerza y potencia y falta de cualquier resistencia frente a los embates de los partidos políticos totalitarios y los intereses organizados. Es una fachada y antecámara de poderes indirectos invisibles y no representativos.
El Estado total cuantitativo y dèbil penetra todos los amigos sociales y no es capaz de distinguir nada.
“La confusión que genera y la multiplicidad de las fuerzas sociales que le rodean para arrebatar los poderes del estado le despojan de su capacidad para distinguir amigo de enemigo. Schmitt observa que esta clase de estado actúa sólo circunstancialmente como estado, en forma de reacciones predecibles.[39]
El Estado cuantitativo es víctima de partidos totalitarios vía la posesión legal del poder, que priva al Estado de su monopolio político, para sus propios fines e intereses parciales.En particular las organizaciones señaladas en el momento son el partido comunista y el nacional socialista,precediendo al totalitarismo actual que deviene pràctica posterior de las democracias occcidentales.
No hay democracia sin partidos, pero solo porque no hay ninguna democracia sin opinión pública y sin que el pueblo se encuentre siempre presente .Pero las partes no pueden aspirar a representar a todos sin que se quiebre la unidad nacional y social.Los partidos deben ser compatibles entre si,sin que se impongan contraposiciones absolutas que los subviertan.[40]
La captura del monopolio político del Estado impide lo político y termina con la idea del parlamento apto para formar gobiernos representativos responsables.El partido,una parte,rehusa el òrden establecido y se coloca por encima de todo para realizar la nueva totalidadú política, sin el Estado.
La total partidizaciòn (parcialización) equivale a la desaparición del Estado fuerte porque impide la distinción entre el Estado y las esferas ajenas al Estado, entre economía y Estado, el Estado y la cultura o aún otras esferas de existencia social y humana.
No tenemos un Estado total, dice C. Schmitt, sino una pluralidad de partidos totales. Cada partido realiza en si mismo la totalidad.La deriva hacia la politizaciòn total parece inevitable.El monopolio de lo polìtico por el Estado significa el monopolio en la mediaciòn, de la transformación de los intereses particulares dentro de la voluntad pública.El monopolio de lo polìtco por las organizaciones polìticas puede superar cualquier monopolio econòmico.Y solo toleran un Estado fuerte que puedan instrumentalizar.[41]
La primera condición del Estado fuerte es una burocracia sana y fuerzas armadas al servicio del interés público e incompatible con otras actividades que lo impiden, en especial, la contaminación de cargos de procedencia de partidos políticos, organizaciones económicas o cámaras gremiales o profesionales.
La segunda es la inserción de un dominio intermedio entre el estado y la persona individual.
La tercera es la esfera económica del Estado, de su privilegio genuino donde tenga lugar el sitio de las empresas públicas y de interés común (el correo, el tráfico de las masas y la formación de la opinión pública).
La cuarta es la esfera de la actividad privada.
La quinta es la esfera de una intermediación dentro de la esfera pública, aunque no sea de titularidad estatal. Hay una esfera que no debe separarse del interés público (càmaras industriales y comerciales, uniones no voluntarios, asociaciones, monopolios públicos o privados, bajo cualquier forma jurídica).
No parece correcto identificar esta posición afirmando que: “El llamado “Estado total cualitativo” está condicionado tanto programáticamente como de hecho por el pleno reconocimiento de la propiedad privada”[42]
Esto vale para el programa nacional socialista, pero no resulta de la propuesta de C. Schmitt, que a lo largo de su producción intelectual fue un crítico acerbo del liberalismo propietario y empresarial.
“La burguesía liberal quiere un Dios, pero un Dios que no sea activo; quiere un monarca, pero impotente; clama la libertad y la igualdad, pero al mismo tiempo, la restricciòn del sufragio a las clases poseedoras para asegurar la necesaria influencia de la cultura y de la propiedad en la legislaciòn, como si la propiedad y la educación fuesen títulos legítimos para oprimir a los pobres e incultos; suprime la aristocracia de la sangre y de la familia, pero mantiente la desvergonzada aristocracia del dinero, la más necia y la mezquina de todas las aristocracias…”[43]
El Estado debe, por fuerza, entrar en la disciplina del mercado y del orden económico si aspira a conservar situación por encima de los poderes intermedios.
“Un Estado que en plena era económica renunciase a comprenderd y guiar apropiadamente por si mismo las circunstancias económicas tendría que declararse neutral respecto de las cuestiones y decisiones políticas, con lo que también abandonará su pretensión de gobernar.”[44]
El poder político o domina y gobierna lo económico o es dominado y gobernado por él.
La solución no está en un Estado total de control sobre la economía ni su debilitamiento en el compromiso económico. No hay despoltizaciòn cuando lo que está en juego es el interés público.
” La fuga de lo político es la fuga desde el Estado.”
La alternativa no es un control total de la economía, sea marxista-leninista o fascista porque “ambos sistemas están dirigidos por un partido único rìgido,centralizado.Lo que se necesitan son decisiones políticas firmes con relación a la economía que sean en beneficio de toda la nación.”[45]
El Estado fuerte es el que garantiza la totalidad de la unidad política. El principio configura todas las esferas de la vida pública, como cualquier otro Estado normal. Es ,entonces, cuando pueden afrontarse las escisiones o las diferencias sociales que puedan alimentar al enemigo del Estado.
Por ultimo,bajo la influencia de la teorìa institución de M.Hauriou propone una Càmara de representantes de ordenes concretos,intereses organizados de la industria,agricultura,asì como profesionales y grupos vocacionales,destinada a complementar al Parlamento estrictamente politico representativo.
“Solo un estado fuerte puede otorgar a esta segunda cámara el respeto y la autoridad requerida por sus miembros para ser libres de dependencias corporativas, y con el atrevimiento de sujetarse a ellos mismos a una decisión de consenso sin miedo al castigo del descontento de sus jefes. “[46]
7. El Leviatán en la Doctrina del Estado de Thomas Hobbes.
Hobbes representa la esencia del decisionismo: la autoridad, no la verdad, hace la ley . “En la realidad de la vida jurídica importa quien decida” [47].
El Estado protector de Hobbes apunta a la sumisiòn de los subditos al imperio de la ley emanada por el titular del poder supremo y frente a la cual pretende la suma obediencia. La paz social impone el deber de hacer lo que está consentido y de no hacer lo que está prohibido.
” Es el Estado a decir el derecho, a decidir el contenido, a realizarlo.” [48]
En 1938 C. Schmitt publicó El Leviatán en la Doctrina del Estado de Thomas Hobbes.[49]
” Punto de partida de la construcción del Estado en Hobbes es el miedo en el estado de naturaleza; meta y punto terminal es la seguridad de la condición civil y estatal. En el estado de naturaleza cada uno puede matar a otros;”todos tienen este máximo poder”.Ante esta amenaza todos son iguales. Cada uno sabe que cualquiera puede matar a otros. En la condición “civil” y estatal todos los ciudadanos del Estado tienen asegurada su existencia física;aquì reina la tranquilidad,seguridad,y el orden. Esta es como se sabe la definición de la policía. Estado moderno y policía moderna han surgido juntos y esta ùltima es la institución más importante del Estado de Seguridad. “[50]
El Nuevo Dios surge ante el terror de las personas al estado de naturaleza. De repente, el miedo transforma a las personas en ciudadanos y este milagro se manifiesta en el Estado, como Dios mortal. Para Hobbes, Dios es ante todo poder .El poder supremo del Estado es obra del hombre y se constituye a través de un pacto.
“La persona soberana representante que se origina más allá y rebasando el pacto social y que es el único garante de la paz, no se constituye por, sino con ocasión de este consenso.”[51]
El Leviatán de Hobbes es una máquina, aparato de protección efectiva, una obra de época de la nueva técnica para dar protección a los ciudadanos que dominan El nacimiento del Estado en el siglo XVI abre paso a la irrupción de la técnica, desde el reloj ,la máquina a vapor,el motor electrico.El Estado es la máquina de las máquinas, un superhombre compuesto de personas que daban consenso,pero que inmediatamente se ponìa por encima de cualquier consenso humano.Un poder más fuerte de cualquier voluntad de potencia.
El Leviatán, una combinación de dios y hombre, animal y máquina, el dios mortal que debe ofrecer paz y seguridad a cambio de obediencia incondicional. No existe derecho de resistencia propiamente al derecho y en materia religiosa lo que es verdad y error.
El Estado es una máquina humana para superar la guerra de todos contra todos.El fundamento es la infalibilidad de la decisión estatal: Autorictas, non veritas . Su perfección técnica le permite adaptar su verdad y su justicia.
“La máquina del Estado funciona o no funciona .Me garantiza, en primer lugar, la seguridad de mi existencia física, exigiendo en cambio obediencia incondicionada a las leyes de su funcionamiento.Toda ulterior discusiòn conduce a una condiciòn “preestatal” de inseguridad en la cual definitivamente ya no se està seguo de propia vida física, porque todo apelaciòn de derecho y de verdad enardece y recrudece la guerra.” [52]
El Estado de Hobbes no acoge el derecho a la resistencia cívica, porque, por definición, no acepta el conflicto y, en su caso, termina con el mismo. La resistencia carece de cualquier esperanza. Es una máquina irresistible de seguridad, orden, tranquilidad.Solo si el Estado no funciona renace la rebelión y la guerra civil, pero, enonces, la gran máquina queda destruida. Toda la legalidad está dentro del Estado y lo que resta fuera es estado de naturaleza.
Hobbes coloca al Estado como poder soberano y la libertad individual en segundo plano. Despues y asì hasta ahora, la libertad de conciencia deviene el primer plano y las necesidades del poder público en segundo lugar.
A partir de este punto comienza, según C. Schmitt, “ el germen mortal que destruyó desde adentro al poderoso Leviatán y que mató al dios mortal.”[53]
El origen del liberalismo se funda en la prioridad de la libertad de pensamiento y la subordinación del poder soberano y de la paz pública. El Estado absoluto se relativiza ante la esfera privada de la libertad individual. No es un Estado absoluto, sino un Estado de policía, encargado del orden público, de la seguridad pública con el único freno de la exterioridad del pensamiento individual.
Bajo la separaciòn en la relación público-privado, entre convicciòn ìntima y comportamento externo viene el primer embate de las potestades contra el Estado: asociaciones, órdenes secretas, numerosos “silenciosos de la tierra”, rosacruces, masones, illuminados, místicos, pietistas sectarios de todo tipo y, sobre todo, los judios, a comenzar por Spinoza.
En el siglo XVII, por diversas motivaciones, historias y discursos, la enemistad contra el Estado es señal social del individuo, de lo privado contra lo público. Y esa primera manifestaciòn de poder indirecto adquiere superioridad definitiva en el siglo XVIII mediante la Revoluciòn Industrial de Inglaterra, que conquistarà el primado tècnico global a lo largo del siglo XIX .¿Como lo hace?
Por una parte, a manos de los agentes económicos del mercado: la empresa, grupos de empresas, de las relaciones económicas, de la propiedad e impacto monopólico de las innovaciones tecnológicas.
Por otra parte, el vínculo positivo del Estado a través de la ley transforma el derecho natural precedente en derecho civil. El Estado deviene Estado legislativo. La legalidad transforma la autoridad pùblica en verdad.
Primero, la verdad de obediencia de los ciudadanos y la renuncia del derecho de resistencia.
Segundo , la legalidad como código de conducta calculado de la nobleza de Estado, burocracia, justicia, ejèrcito y de los impuestos, gasto público, deuda pública, el Estado dice el derecho, pero, gradualmente cede sus prerrogativas en favor de otros poderes ( privados) emergentes que lo determinan .
La ley, originada en el inicio en cuerpos parlamentarios estrictamente censitarios y restrictos sienta los fundamentos de la autocracia liberal en materia de libertades individuales y patrimoniales, contratos y derecho de propiedad y configura las obligaciones de derecho privado y de derecho público. Pero, y en esto C. Schmitt, lo reitera sistemáticamente, la legalidad es la modalidad de función de la burocracia del Estado, sometida a su cumplimiento aunque piense en que esté equivocada.
Hobbes pretende que el Estado sea la máquina superadora de la anarquìa y de la guerra civil, o sea, sobre las partes en disputa. Y su fórmula se confronta con los poderes indirectos de la Iglesia y del pluralismo medieval. El Estado es la unidad racional de un poder unívoco, capaz de proteger y un sistema de legalidad adecuado para esa función.
En suma, se pretende conseguir la unidad racional de un poder unívoco capaz de proteger eficazmente y un sistema de legalidad calculable en su función.
“Es propio de un poder estatal racional de este tipo la asunción política plena del riesgo y, en este sentido, la responsabilidad de protección y de seguridad de los subditos al Estado. Al cesar la protección, también cesa el Estado y cae todo deber de obediencia. Entonces el individuo reconquista su libertad “natural”. La relación “protección-obediencia” es la piedra angular de la construcción hobbesiana del Estado.[54]
Hobbes no es el representante del Estado totalitario, del absolutismo sin razón, una suerte de Moloch o Golem que lleva del miedo al estado natural al miedo al dominio del super-Estado.
El transporte de Hobbes al Estado de la autocracia liberal es apócrifo. Los poderes indirectos reaparecen bajo la forma de los partidos políticos, de los sindicatos, de las fuerzas económicas y sociales. El desborde legal, cualquiera sea su fin y ratio produce una imparable tendencia a cualquier tipo de norma, conforme a mayorìas circunstanciales o sujetas a intereses particulares privados.
La esfera individual, pretendidamente libre, fue sustraida al Estado y entregada a la potencia de fuerzas incontroladas e invisibles.[55]
“Es propio de la esencia de un poder indirecto logar oscurecer la clara convergencia entre mando estatal y riesgo político, poder y responsabilidad, protección y obediencia, y tener a su alcance, a través de la irresponsabilidad de un poder indirecto, pero no por ello menos intenso,todas las ventajas del poder político y ninguno de sus peligros.Este metodo á deux mains, tipicamente indirecto,permite que les sea posible hacer pasar su acción por algo distinto de la política:por religión,cultura,economía o asunto privado, y sin embargo, aprovecharse de todas las ventajas de la estatalidad.”[56]
De este modo se verifica la destrucción del espíritu unitario de la gran máquina del Estado, subordinada a múltiples espíritus distintos, que actúan en la penumbra y sin identificarse. Por segunda vez, dice C. Schmitt, murió el dios mortal.
“De esta manera pudieron luchar contra el Leviatán y, por supuesto, servirse de él hasta haber destruido la gran máquina. En efecto, el maravilloso armazòn de una organización estatal moderna exige una voluntad y un espíritu unitario. Si muchos espíritus distintos y en lucha el uno con los otros dirigen desde la oscuridad este armazòn, la máquina se romperá en poco tiempo.”[57]
Hobbes acompaña a C. Schmitt para desautorizar expresamente cualquier equìvoco, si lo hay, sobre su acogida al Estado nacional socialista. Efectivamente, tanto como la pluralidad de los partidos políticos tampoco puede admitirse al partido único totalizante, porque conspira contra la potencia del Estado y su vocación generalizadora de todos las ventajas estatales, a comenzar de la legalidad, sin asumir los riesgos y la responsabilidad. política . La herencia del Estado liberal permea al Estado nazi, fascista, marxista leninista y al neoliberalismo de nuestros tiempos.
El Estado constitucional autónomo debe ser potestad directa porque tiene mando y capacidad de actuarlo y así consigue la obediencia y puede defender a quien lo hace. Las potestades indirectas capturan lo político del Estado para sus propios fines y al mismo tiempo, subalternizan su soberanía y supremacia sobre la generalidad de todos. La entrega de lo público a los grandes intereses privados de la legalidad de parte. de las potestades indirectas impide al Estado distinguir el derecho de la injusticia, al amigo del enemigo.
” En Hobbes, la paz pública y el derecho del poder soberano estaban en primer plano, la libertad individual de pensar solo permanecìa en segundo plano, abierta como ùltima reserva. Ahora, al revès, la libertad individual de pensamiento deviene principio formador (the form –giving principle) y las necesidades de paz pública, así como el derecho del poder estatal soberano se transforman en reservas condicionales.”[58]
El anti-Estado liberal corta en pedazos el Estado de Hobbes en nombre de una mera fórmula declaratoria de libertad individual. La verdad fue la construcción de los poderes indirectos ocultos a favor de la obediencia ciega, sin protección del ejercicio del poder económico y social sin asumir costes políticos y la subordinación de los demàs a sus decisiones, sin asumir responsabilidades. El Estado disuelve su poder político supremo y queda convertido en una máquina vacia. Es uno de los primeros productos de la técnica y la técnica deja al Estado desprovisto de su monopolio político.
8. El Cristal de Hobbes.
El Estado es el centro del cristal de Hobbes,” fruto de una investigación que ha durado toda mi vida sobre el tema general aquí tratado y sobre la obra de Thomas Hobbes en particular”, en un diagrama que consta de cinco ejes, pergeñado por C. Schmitt.[59]
La parte Superior abierta a la Trascendencia
1 Verdad: Jesucristo 5
2 ¿Quién interpretará? 4
3 La autoridad, no la verdad, hace la ley 3
4 Potestad directa, no indirecta. 2
5 Obediencia Obediencia 1
y y
Protección Protección
La parte inferior está cerrada; sistema de necesidades.
El esquema, de arriba abajo, señala “Jesús es el Cristo” como puerta abierta a la trascendencia. Una denominación del Dios presente en el culto público que sirve de trasfondo legitimador del cristianismo. La neutralización de Hobbes decide superar los contrastes propios de la guerra religiosa entre cristianos y surge el interrogante si puede extenderse en otras direcciones religiosas o ideales sociales o políticos cuya realización origina conflictos y guerras: libertad, igualdad, fraternidad, el hombre es bueno, a cada uno según sus necesidades.
La neutralizaciòn es una verdad inspirada en la trascendencia, que puede alcanzarse mediate el discurso de verdad que la inspira La imagen asume el alivio que en otro lugar tiene la gracia, según Kantorowicz, indispensable “para elevar el Estado a la esfera sacra “.
La dimensión superior del cristal dice de la realidad imprevista que puede asolar cualquier orden social constituido. La trascendencia no es una fuga hacia delante, sino una ventana abierta del misterio del Estado ante la excepción, la urgencia, la necesidad.
La trascendencia no se agota en Jesucristo, pudiendo comprender cualquier otra fe en Dios: Alà es grande o, cualquier verdad sometida a interpretación: ” a los ideales sociales, a los valores y principios supremos, cuya realización y actuación originan conflictos y guerras” C. Schmitt). Ejemplo de los que son: libertad,igualdad,fraternidad;el hombre es bueno;a cada uno segùn sus necesidades,etc. sobre verdades religiosas, sociales, culturales, políticas que inspiran más que la pura necesidad material.La idea es que siempre hay untrascendencia trascendencia superadora de la misma inmanencia.
“La autoridad del dios mortal está construida a imagen y semejanza de la autoridad del Dios inmortal…. En su núcleo más íntimo el Estado conserva un nexo con lo ultraterrenal, que se desvela y se hace visible a los ojos del intérprete más consciente “.[60]
La verdad no es indiscutible, como cualquier verdad requiere interpretación (2).
“ ¿Quien acuña la verdad en monedas con valor legal?. [61]
La respuesta está en (3):
La Autoridad, y no la verdad, hace la ley. La verdad necesita de la orden coercitiva para su realización y necesita una potestad directa para la actuación de la órden (4), a diferencia de una potestad indirecta.
La potestad directa de la autoridad consciente de obtener la obediencia y puede defender a quien la obedece (5). El individuo solo obedece al que puede protegerlo.Y esto depende de quien ostenta la autoridad y la potestad directa, es el ùnico capaz de interpretar el discurso de la verdad trascendente.Si no es así, el Estado no ejerce potestad directa, y no puede defender al individuo y otros lo harán o no;puede aconsejar pero no ordenar.
Sin trascendencia no hay verdad, sin verdad, el Estado es un mecanismo inerte, en manos de la potestad indirecta de los privados.
“En tal modo se crea una cadena desde arriba hacia abajo, de la verdad del culto público hasta la obediencia y a la protección del individuo “.[62]
El esquema de abajo arriba (1), pone el punto de partida en las necesidades materiales del individuo, que necesita protección y seguridad a cambio de la obediencia que se le solicita y conduce, inversamente, a su elevación a través de la puerta abierta de la trascendencia superior (5)
Las necesidades subterráneas, de abajo, del individuo y de la sociedad deben asegurar la tutela y la protección del Estado que manda; porque, a la sombra de la potestad indirecta, alimentan un falso órden mínimo basado en la lucha de todos contra todos: la vuelta al estado natural bajo el dominio del más fuerte.
“Resumiendo, Schmitt reconoce claramente que el fin mínimo del órden es inmanente: se coloca y se explica desde abajo. Pero si el Leviatan fuese solo inmanencia estarìa replegado en si mismo, incapaz de responder a las necesidades simbólicas del hombre y de las agrupaciones. colectivas en las que este inserto, que nacen de inquietudes principalmente humanas…La pura inmanencia está aplastada por la materialidad.”[63]
La trascendencia que ofrece la política de Estado trascendente queda disminuida o desaparece por destrucción de su autoridad y potestad pública directa. La consecuencia es un totalitarismo tecnocrático y economicista neoliberal en la consolidación del Estado total cuantitativo o el mercado libre sin Estado.[64]
La teoría política de C.Schmitt destaca el monopolio de la política del Estado que es la única organización apta para distinguir amigo de enemigo y así exigir a sus ciudadanos hasta el sacrificio final de sus vidas. No hay ninguna otra organización social que pueda sustituirla. Y su monopolio político se asienta en la trascendencia, cualquiera que sea, que permite su posición de inconciente colectivo de la persona y de la sociedad.
La eternidad del gobierno es comparable a la eternidad del fisco y su ubicuidad espacial y temporal. La trascendencia avoca el Estado a la protección cívica en base a una religión civil que enaltezca la oportunidad al individuo de alcanzar la trascendencia mediante el Estado por su comportamiento.
La obediencia cívica,voluntaria,intencional,espontánea, es la contraprestaciòn necesaria a la comunidad al deber de servicio público de la protección y de la seguridad de sus necesidades y ante la violencia en su contra por parte de los demás, y es esencial para el concepto. de soberanía y autoridad política[65]
9. La era de las neutralizaciónes y la despolitizaciónes.
Schmitt indica que el concepto de Estado presupone el de lo político Posteriormente, reconoció la decadencia de su afirmación del Estado como portador exclusivo de lo político, ante el dominio mágico de la religión técnica, de la economía, del consumo. En suma, la pérdida del monopolio político. El Estado moderno se debate ante fuerzas –econòmicas,sociales,polìticas- que cuestionan y desafian el monopolio del Estado en lo politico.
“La aparición y crecimiento de tales fuerzas domésticas provocan frecuentemente que los estados se vean inmersos en luchas polìticas internas y así no solo se debilita la postura del estado vis-à-vis de otros estados, sino que minan la soberanìa del estado en general. “[66]
El Estado clásico europeo ostentaba el monopolio, era el único sujeto de la política. Estado y política eran inseparables. Esto viene de la doctrina de los siglos XVI y XVII de Maquiavelo, Bodin, Hobbes .
El perfil clásico del Estado se desvanece cuando pierde el monopolio de la política, porque se asientan nuevos, diversos sujetos de la lucha política, con o sin Estado, con o sin contenido estatal y generando una pletora de reagrupamientos “amigo-enemigo” de nuevo cuño.[67]
” Toda restricción o amenaza a la libertad individual, por principio ilimitado, o a la propiedad privada o a la libre compencia,es “violencia”. Y , por lo tanto, eo ipso, algo malo….aniquilar lo político como esfera de la “violencia invasora” de la propiedad privada constituye el centro del globo cuyos polos -ética y economía- no son sino las irradiaciones contrapuestas de ese centro.”[68]
El fundamento era claro: la autocracia liberal adjudicada al Estado y la polític el reproche de “violencia”. Todo el pensamiento del liberalismo es anti-Estado y los modos de controlar su acción al servicio de la libertad del individuo, en particular, comercial, patrimonial, de la propiedad privada y del capital.
Desde el siglo XVI se produjeron desplazamientos en Europa de cuatro centros de gravedad: teológico, metafísico, moralismo humanitario, economía.
El ámbito central de cada siglo fue el de la teología del siglo XVI a la metafísica del siglo XVII del moralismo del siglo XVIII a la economía del siglo XIX (industrialismo) y, desde entonces, su consecuencia en la religión del progreso técnico, una religión del milagro técnico, mágica
“Nace una religión del progreso técnico, para la cual cualquier otro problema habrà de resolverse por si solo gracias a aquél. Para las grandes masas de los paises industrializados esta creencia fue tan evidente como natural. Ellas se saltaron todas las etapas intermedias que marcaron el pensamiento de las élites dirigentes y entre ellas la religión de los milagros y del más allá se convirtiò,sin solución de continuidad,en una religión del milagro tecnico,de las conquistas humanas y del dominio sobre la naturaleza. Una religiosidad mágica da paso a una técnica no menos mágica. Y así el siglo XX se mostró en sus comienzos no sólo la era de la técnica sino también la de una fe religiosa en ella. “[69]
El transcurso de los centros de gravedad a lo largo de los siglos està vocado a la “bùsqueda de una esfera neutral” ( C.Schmitt ).
La neutralización es la respuesta a la construcción de un terreno neutral que inspire el cese de los conflictos y haga posible el entendimiento y el acuerdo pacífico entre unos y otros. Esto explica un concepto de verdad europea en los sucesivos abandonos de la teología, de la metafísica, de la moralidad, hasta entrar de lleno en la economía, industria, técnica, de nuestros tiempos.
“ Un dominio que desempeña un papel hasta un momento determinado se neutraliza por el hecho de que deja de ser central; se tiene la esperanza de que sobre la base del nuevo centro de gravedad pueda hallarse un mínimo de coincidencia y de premisas comunes que puedan garantizar, seguridad, evidencia, entendimiento y paz.”[70]
La neutralización es perpetua porque el desplazamiento del relativo centro de gravedad origina un nuevo terreno de disputa y promueve el antagonismo para la captura de los intereses en juego.
El ámbito central prevalente influye sobradamente en el Estado, porque cada realidad temporal, secular, ordena la reagrupaciòn amigo-enemigo, por referencia a la realidad. Esto obliga al Estado a interpretar el centro de gravedad que le ocupa y el ámbito central dominante porque, de lo contrario, no puede entender su propia situación temporal y cultural ni tampoco, ejercitar su derecho a gobernar.
“Tiene que hacer suya la pretensión de reconocer correctamente el conjunto de la evolución histórica.” Estás aquí, donde estriba su derecho a gobernar.[71]
El milagro económico de los instrumentos de producción de la revolución industrial del siglo XVIII estuvo acompañado de una mística de aceptación de sus consecuencias sociales, aun cuando provocasen la descomposiciòn de la vida social, de las vidas de la gente común. La economía de mercado se despliega en el dejar hacer, dejar pasar, libre de interferencias públicas y los precios no pueden ser objeto de intervención alguna, porque se autoregulan por si mismos.
“La economía de mercado implica un sistema y mercados autorregulados; in terminos un poco màs tècnicos se trata de una economía dirigida por los precios de mercado y solo por precios de mercado.”[72]
Afirma K. Polanyi que una fe ciega -la religión de la técnica- en el progreso espontàneo se apodera de la mentalidad general y con el fanatismo de los sectarios, incluso los más iluminados presionan para el cambio sin límites de las reglas sociales. [73]
La dinámica del mercado se universaliza y se extiende a lo largo de los siglos XIX, XX y hasta ahora, y su materialismo sustituye cualquier pretensión de seguridad y protección cívica desde el Estado, de las personas que resultan excluidas en forma grave y permanente.
La primera idea es que cualquier obstáculo a la autorregulación del sistema de mercado es incompatible con la economía de mercado. Ello, no obstante, emergen nuevos sujetos sociales y políticos que se reúnen, genéricamente, bajo el principio de la protección social, protección ajena al Estado, pero, necesitado de su cooperación y que eran las víctimas del mercado dejado a su albedrio, clamando leyes de tutela y restricción de sus métodos sin control
La religión de la técnica entra en conflicto abierto con la religión social de la seguridad y protección de los más desfavorecidos y del Estado hobbesiano en deuda. Paradójicamente, la neutralización del Estado encuentra bases de su recuperación en la intervención económica.
“Un Estado que en plena era económica renunciase a comprender y guiar apropiadamente por si mismo las circunstancias económicas tendería a declararse neutral respecto de las preguntas y decisiones políticas con lo cual abandonarìa también su pretensión de gobernar.”[74]
Es significativo el elogio a Keynes,parangonable según C. Schmitt , de su pensamiento jurídico sobre el estado de excepción: soberano es quien decide sobre el estado de excepción. Así, reconoce que Keynes no se conformó con responder a una situación extraordinaria con medios extraordinarios, para eliminar el déficit de demanda efectiva y el desempleo con una política de expansión fiscal, en lugar de ahorrar y producir, sino que fundó una doctrina general sobre el deficit de demanda y una política económica que debe estar siempre atenta para cerrar el hueco y asegurar su pleno rendimiento. Los críticos, dice C Schmitt, me acusan de mi teoría general sobre el decisionismo y de la dictadura desde el reconocimiento del estado de excepción.
“ Pero eso lleva a la única pregunta ahora, si la situación excepcional es diagnosticada como algo fugaz o permanente.!En nuestro caso permanente desde 1919 y hasta hoy, y aumenta energicamente!.(¿Pero dónde está mi paralelismo con el ideal cíclico de ¿Keynes?). La interpretación de la situaciòn excepcional de la primera posguerra y la continuaciòn de la segunda posguerra conduce a la preparaciòn de la tercera.”[75]
Efectivamente, el Estado dual contemporáneo de la democracia occidental habita en la reiteración del estado de excepción; y en el ideal cíclico de su invariabilidad; pero, esto no sucede con la doctrina de Keynes que aceptada como excepción es inmediatamente rechazada cuando pasan las circunstancias de las crisis de gubernamentalidad: el Estado keynesiano está demasiado cerca del Estado total de calidad y energía, que no del Estado total administrativo, policíal.
En la doctrina neoliberal ser keynesiano se convierte en un insulto, protagonizado sólo por quienes confían en un Estado sólido, que se visualiza como atentado contra la función de la lógica pura de mercado. JMKeyne s , puede decirse, estuvo de la parte del Estado democrático,o,del Estado total cualitativo.
10. El Nuevo Leviatán. La técnica desencadenada.
“Con el nacimiento de la revolución industrial en Inglaterra del siglo XVIII se dio el presupesto de una técnica desencadenada.”[76]
La economía, la industria y la técnica desencadenada quiebran el presupuesto de de la compaginaciòn neutral de los conflictos, en particular, la coexistencia entre el Estado y la unidad política de sus miembros. La esfera de la tècnica, impone una religiòn de masas, que parecia proponer una esfera de paz.Pero,no es así:la técnica desencadenada es instrumento y arma y porque sirve a cualquiera no es neutral y es difícil evaluar cuales son sus efectos objetivos políticos, salvo el final de lo que se entiende como lo político.
La innovaciòn tecnologia es el centro de referencia para el Estado y el pueblo, cuyo significado es la legitimidad de la agresividad inmanente de todo lo nuevo; la novedad se convertive en una huida hacia adelante y su expectativa politica niega de todo lo politico Todo es mercado, por lo tanto, todo es técnica, por lo tanto el Estado no es nada.[77]
El novum termina con la desteologizaciòn, la desespolitizaciòn, la desideologizaciòn. Y concede a la potestad indirecta de las fuerzas de economía la hegemonía tecnológica del derecho a gobernar.
La técnica se ha convertido en un hecho político, como la economía, y, consecuentemente, es en este ámbito donde los antagonismos resultantes difícilmente escapan al nuevo punto de emergencia de lo político en términos de posición de poder económico global, más allá de cada Estado : un mercado económico que lleva al mundo a un estadio en el cual puede aplicar sus medios de poder económico sin restricciones. La neutralidad tecnológica no existe y nuevos reagrupamientos políticos amigo-enemigo harán uso de ella.[78]
El siglo de la economìa,industria y tecnologia, es el siglo los grandes poderes económicos de alcance universal, ayer fue la primera Revoluciòn Industrial y hoy es la plataforma digital y de las multinacionales y de los sistemas financieros.La defensa de la posición de poder económico negarà al extremo que su expansión es bélica y no solo pacìfica y cambiarà el nombre al enemigo para declararlo fuera de la ley y a la guerra en cruzada de pacificaciòn.
No solo, a lo largo del siglo XX y hasta ahora el propósito fijo es el desmantelamiento del Estado como inconciente colectivo y expresión de unidad política.
“”La más terrible transformación del mundo, provocada por la extensión de un poder sin cabeza, radica en que cosas visibles, audibles, se hacen perceptibles por encima de la medida de nuestros sentidos y por tanto poseidas. El nuevo concepto de posesión o mejor: el señorìo de las funciones. “[79]
El poder sin cabeza es la economía de producción, distribución y comercialización tecnológica que se apropia, posee y captura los sentidos de cada individuo que no lo sabe o entiende a través del uso de la persuasión de las masas ,”mecanismos psicotècnicos de la sugestion de masas ( C. Schmitt) Lo que hasta entonces era funciòn personal e intransferible de cada uno, pasa a ser materia de influencia poderes ajenos.
El nomos de los ordenamientos de los pueblos pasa al cujus economía, industria ejus región. El poder sin cabeza de la economía prevalece sobre la decisión política del Estado, que la pierde y el consumo es el fin y la continuación de la economía, la principal función de la producción. La autarquía liberal y neoliberal estimula la religión cívica del consumo individual. en defensa de la libertad patrimonial y como respuesta a la religión política que representa o puede representar el Estado, portador de valores que no son estrictamente económicos.[80]
“ Sostengo que el valor es un concepto que conduce infaliblemente a la economización. ¿Cuál es el mayor valor? La respuesta es si he justamente economizado.[81]
El resultado es la valorización económica del valor. El único valor con vocaciòn totalizadora es el valor económico: la economía, el mercado, la bolsa se convertien en el terreno de todo lo que se define valor en sentido específico. Los valores que no son económicos o son desvalores o valores negativos, por más elevados que sean El poder económico sobre la persona se rige en tirano exclusivo de los valores de cada persona a costa de los que no lo son.[82]
- Schmitt denuncia la modernidad, a la par, por el síntoma de la neutralización y despolitizaciòn.
“Ahora el desencadenamiento de la hostilidad pura aparece y se deja diagnosticar a través de todos los fenómenos de despolitizaciòn, a través de todo lo que destruye los límites del político…”[83]
- Derrida dice que C. Schmitt construyó la hiperbolización de la política. La despolitizaciòn declara, deconstruye, la hiperpolitizaciòn. Menos política, más política; menos enemigos, más enemigos, sin reparos, ni justificación alguna, solo con el propósito de aniquilaciòn.
“La despolitizaciòn confundirìa aparentemente los criterios de frontera del político, los neutralizarìa, pero sólo para extender su ámbíto hasta la hostilidad absoluta, en su pureza filosófica más grande.”[84]
La politización pretende, en vano, caracterizar un mundo que no es, donde no existe la posibilidad de una lucha entre amigo-enemigo, un mundo sin política.
- Schmitt calificó de falacia esa posibilidad de una humanidad en paz sin enemigos, sometida a una policía mundial. La humanidad está lejos de la unidad política y la policía, que no política mundial, es una realidad próxima. [85]
“Me parece que el mundo de hoy y la humanidad moderna están lejos de la unidad polìtica La policía no es algo apolítico. La política mundial es una política intensiva resultado de una voluntad de panintervenciòn; es sólo un tipo particular de política y no cierto la más atractiva: es la política de la guerra civil mundial.”[86]
La despolitizaciòn como una extensión ilimitada de la frontera de lo político en su máxima radicalidad.La despolitizaciòn significa lo contrario de lo que parece:la absoluta hostilidad hasta el exterminio del enemigo.No es la guerra civil como gran guerra del mestizaje.El vencido se convertirá en un miserable, arrojado al cubo de la basura.[87]
“Hoy vemos a través de la niebla de los nombres y de las palabras con la que trabaja la maquinaria psicotecnica de la sugestiòn de masas .” conocemos incluso la ley secreta de ese vocabulario, y sabemos que hoy día la guerra más aterradora solo se realiza en nombre de la paz, la opresión más terrible solo en nombre de la libertad y la inhumanidad más atroz solo en nombre de la humanidad. ”[88]
11. Opinión pública.
El concepto de pueblo está inescindiblemente ligado a la existencia en la esfera de lo público. El pueblo, dice C. Schmitt, se manifiesta solo en lo público, incluso lo produce.
“ Pueblo y cosa pública existen juntos; no se dan el uno sin la otra .Y en realidad el pueblo produce lo pùblico mediante su presencia. Sòlo el pueblo presente, verdaderamente reunido, es pueblo y produce lo público.” [89]
La democracia es el imperio de la opinión pública. No hay democracia, ni gobierno, sin opinión pública.
“Hay en toda democracia partidos, oradores, demagogos, desde los próstatai de la democracia ateniense, hasta los bosses de la americana, además de prensa, cine, y otros métodos de operar psicotécnicamente sobre las grandes masas”. Todo eso se sustrae a una normaciòn exhaustiva.”[90]
Dice C. Schmitt : “Hoy dia los inventos técnicos son medios para una inaudita dominaciòn de las masas y la radio se ha vuelto monopolio, el cine ha generado la censura…”[91]
El Estado no puede permitir, añadìa, que estos instrumentos tecnológicos campen a sus anchas. Sin perjuicio del respeto a la libertad de expresión y eliminación de la censura, debe ejercer un control de alcance sobre la radio y el cine. Y, se puede agregar , ahora, sobre el algoritmo.[92]
La primera amenaza de lo público de cada pueblo es la manipulación y control de las masas, para modificar sus comportamientos y alterar sus decisiones.
La innovación tecnológica en manos de las potestades indirectas suponìan ya, a comienzos del siglo pasado, un riesgo de manipulación de la opinión pública, sin cuya línfa no existe la democracia.[93]
Y esa preocupación estaba presente en C. Schmitt atribuyendo el peligro de que la opinión pública y la voluntad del pueblo fueran dirigidas por fuerzas sociales invisibles e irresponsables precisamente, las potestades indirectas.
Evitar la manipulación de la opinión pública depende, de un lado, de la homogeneidad democrática de la sustancia y, de otro, de la conciencia política de la distinción entre amigo-enemigo. El peligro radica en que estos presupuestos desaparezcan o pierdan relevancia. Y esto proféticamente, está en juego ahora bajo la soberanìa digital y la función política de las redes sociales y de los medios.
No es temerario sostener que en nuestro tiempo no es el pueblo el que se manifiesta en lo público, ni que tan siquiera lo produzca Lo público está en las redes sociales, en la producción mediatica, en el control y vigilancia de la información.
La información digital es destructiva y rompe la democracia. La democracia , dice Han, degenera en infocracia: la difusión viral de la información es, por definición, ajena a la verdad, circulan como datos y producen sus efectos en el mismo momento de su difusión, cualquiera sea su contenido y alcance,elaborada en espacios privados a otros espacios privados .
Han definido como nuevo nihilismo la pérdida de la fe en la verdad La información pierde la realidad y la verdad fáctica. Vivimos en un mundo des-hecho. El discurso degenera en información, comportando la crisis de la democracia.
Han identificado la digitalización como una crisis de la sociedad, que, efectivamente lo es; pero afirmando, al mismo tiempo, que “sin verdad, la sociedad se desintegra internamente ” Es un discurso integrado en el pensamiento de poder neoliberal, que lleva a su extremo una vocación autoritaria y antipolítica y contra la democracia. El verdadero efecto de la digitalización está ligado al reforzamiento de los efectos políticos de las potestades indirectas: plataformas digitales, grandes empresas, sistema financiero, gran propiedad y al código del capital.[94]
La democracia actual elabora insidiosamente la opinión pública y declara la ruptura del principio democrático tràmite la presencia ausente del pueblo.
La desobediencia civil, sin embargo, forma parte de la opinión pública y su origen es la conciencia individual.Por eso no es obra del individuo aislado y cuando trasciende a otros es una opiniòn pùblica ecxactamente igual a otra.Su fuerza depende del nùmero de personas a la cual está asociada.
En momentos de crìsis democràtica se convierte en una herramienta de disenso incontrolada. La desobediencia civil es otra de las formas actuales de connotaciòn de opinion pùblica. Es lo contrario de la opinión por aclamaciòn o constituyente:es una opinión pública. con poder destituyente .[95]
El poder destituyente es una potencialidad social acrecentada en virtud de los medios y las redes sociales que reaccionan, sin prejuicios ideológicos, a cualquier obstáculo que interpreta contrario a su voluntad, derechos o preferencias oportunistas.
Es una potencia incandescente que sorprende en su acto, desde la invasión del congreso de los EEUU, pasando por las protestas agremiadas y no sindicalizadas de trabajadores o agricultores, comerciantes o mujeres: un poder, según R. Laudani, que se libera de cualquier constricciòn institucional que limita la plena expresión.[96]
El Nuevo Leviatán no es el Estado sino la técnica desencadenada :
“Me parece que la técnica unchainada, antes que abrir nuevos espacios al hombre lo encierra en una jaula. La técnica moderna es ùtil y necesaria, pero está lejos de ser la respuesta a una llamada. La técnica satisface nuevos deseos principalmente inducidos por ella misma …Aquel que logrà a capturer la tecnica encadenada,a domarla, a insertarla en un ordenamiento concreto habrà dada respuesta a la llamada actual,el desafío del presente , mucho más que el otro que con los medios de una tecnica encadenada busca desembarcar en la Luna o en Marte La sumisiòn de la técnica desencadenada; èsta serìa, por ejemplo, la acción de un nuevo Hércules.”[97]
Ello anticipa la figura del Nuevo Leviatán. La técnica es totalitaria en su método y en su función El resultado es siempre totalidad: funcionalismo total.[98]
El Estado, como afirma C. Schmitt, fue la primera máquina moderna y el presupuesto de todos los sucesivos aparatos tècnicos.El Estado que debìa ser la màquina de todas las màquinas –el Leviatán-,fruto del consenso humano,y que al nacer quedaba situado por encima de cualquier consenso humano, fue despojado de su poder.
Por un lado, por el reconocimiento de la libertad de la conciencia individual y, por otro,y más relevante, por la actividad destructiva de las potestades indirectas, que no podìan tolerar su supremacia: la propiedad y la libertad patrimonial, el mercado, las instituciones sociales afectadas en sus ventajas y beneficios.
El Estado no tiene el poder de captura de la técnica desencadenada y someterla a un progreso ético y moral, social y político.
El Estado pierde su poder político, discernir entre amigo y enemigo, y la nobleza de Estado -burocracia, judicatura, organismos de seguridad- renuncia a su autonomía pública, a pensar y decir solo los intereses generales.el efecto es la debilidad del Estado y su conversión en un Estado Total débil:un Estado administrativo policial Cuando el enemigo se convierte en nobleza de Estado;la nobleza de Estado se convierte en enemigo.
No es casual que C. Schmitt calificara de Estado administrativo al que provee a la asistencia burocràtica de las masas.
“Los seres destinados a perecer están de acuerdo con sus enemigos.Tu embotado cerebro no parece reconocer la esencia del Estado Administrativo…El Estado administrativo social transforma al particular en un funcionario de su administración, concretamente mediante la contrataciòn de particulares para hacer tareas de la administraciòn.Hoy,todo trabajador,todo empleado de banca, cada comerciante ha sido tomado al servicio de la recaudación de impuestos…”[99]
El Estado administrativo es la exasperación de la policía de Estado. No hay esfera que le sea ajena y su decisión es ordeno y mando, sin apenas rendir cuentas al poder legislativo, por cuanto sea limitado o desorientado, y con el apoyo deferente de la juristocracia y de la burocracia. El imperio de la ley ha abdicado ante el Estado administrativo . Eres un Estado total débil.
El totalitarismo invertido es una forma de Estado total que representa la maduración política del poder económico y la desmovilización política de la ciudadanía. El Estado no está sujeto a las ataduras formales del derecho positivo y su ejercicio de la soberanía es ilimitado y absoluto, a favor de la excepción. El Estado administrativo es la forma actual del Estado .[100]
El Estado gira en torno al poder administrativo y judicial La norma de ley producida por el poder legislativo resulta disminuida, desjerarquizada, por la prevalencia de otras fuentes jurídicas que crean y aplican disposiciones con fuerza de ley, más allá de la ley o contra la ley y la suplantación de la ley por normas secundarias.
- Las potestades indirectas, el código del capital, expulsan al Estado de su propia función de servicio público, general, colectivo, sometida al dinero, al incremento de la riqueza de los pioneros de la técnica desencadenada. De este modo, despojado de su poder político. queda en mano de los que pretenden su disolución como sujeto superior.
El discurso público implica que el Estado pueda recuperar la capacidad de decir legítima y válida, que ha perdido, para todo el conjunto social. Sin Estado la técnica desencadenada conduce al conflicto civil local o planetario, porque cuestiona su legalidad y legitimidad por sobre las partes y su aptitud de arbitraje neutral.
12. Lo politico de lo público
Dice K. Polanyi que el control del sistema económico por parte del mercado es de gran importancia para toda la organización de la sociedad: significa el fin de la conducción autónoma de la sociedad respecto al mercado autorregulado.
“No es la economía la que debe insertarse en las relaciones sociales, sino que son las relaciones sociales a ser insertadas ( embeddedness) en el sistema económico.”[101]
El mercado no es un elemento accesorio de un cuadro institucional jurídico y político controlado y regulado por el Estado.Se convierte en el primero de los elementos de subordinaciòn de la organizaciòn pùblica y social al interès del mercado autorregulado,en manos de escasos intereses comerciales dominantes poseedores de la técnica, la industria y la economía.
La técnica desencadenada avasalla,al tiempo,la sociedad y el Estado.El movimiento en contrario se desarrolla,gradualmente, a la enseña de la protección social, víctima del mercado.La confrontación entre el liberalismo del siglo XIX,XX,XXI, se plantea entre el mercado libre y la comercialización de la persona y de la comunidad y la protección pública, función natural del Estado.
El Estado reacciona frente a las graves consecuencias del mercado sobre las clases trabajadoras y agrícolas mediante una legislación de tutela, de restricciones a los monopolios y otras mecánicas de intervención pública.
La acción deletèrea del mercado prevalece sobre el Estado y sus damnificados, llegando,al límite, a transformar al Estado en su colaborador y ejecutor.Pero, esto no hace olvidar que la primera línea de protección ante el desborde de la técnica fue la intervención del Estado, de su convicción de lo político de lo público Lo público es al Estado como el mercado al sistema económico
La crisis del Estado atraviesa altibajos, de acuerdo a las circunstancias históricas, a veces es una máquina inùtil, transformada en una gran organización adjetiva y accesoria de los intereses de las potestades económicas indirectas y otras muestra su directa potencialidad, ofreciendo la seguridad y protección que se le reclama. La inmediatez de las innovaciones tecnológicas impulsan la reacción y su aptitud para crear, a partir de lo político, nuevas situaciones y circunstancias de hecho de autoridad pública.
La potencia estatal es la cuestión relevante de la sociedad industrial. El absolutismo del progreso técnico es total. Por ello, lo público admite y propone una doble lectura de lo político según se trate de una democracia liberal o neoliberal o de otras formas igualmente válidas de democracia, marxistas de partido único o autoritarias de liderazgo personal.
La realidad del nomos que afrontan es similar porque coexisten en el progreso global técnico e industrial y su respuesta cambia respecto al progreso moral, cultural, social.
Lo político de lo público es disonante entre ambas vías. O, el Estado está bajo la sumisión neoliberal de la potestad indirecta del poder económico o bajo sujeción similar al partido único o al liderazgo personal de quien lo guía, con la alternativa o no de autonomía del poder económico dominante.Son formas democráticas enemigas o antagónicas entre si.Lo que cambia es la actitud política del Estado como sujeto supremo o subordinado, aunque lo sea a factores políticos diferenciados.
El absolutismo del progreso técnico de la democracia neoliberal encuentra mayores obstáculos a su desarrollo en las democracias iliberales. Pero, esto no significa, a la par, que estas apoyen resueltamente un valor distinto en materia de progreso social, cultural, individual. No parece que la democracia de partido único o de líderes personales comporte respeto a la representación democrática plural o a los derechos fundamentales de los ciudadanos.
Las denominadas democracias populares, por ejemplo, incluida la antigua Unión Societica, defendían la hegemonía del Estado bajo el partido único, sin que ello supusiera ningún cambio en las relaciones de poder en la familia, de género o en la escuela .[102]
La veredicciòn del Estado respecto al mercado no comporta, automáticamente, otra versión democrática de la cosa pública y un criterio político diferente para establecer la agrupación amigo/enemigo que la avalen. La autoconciencia política del Estado desprende que su potencia debe estàr en dirección hacia el progreso social, cultural, moral, para evitar el abismo que comporta el progreso. técnico en si mismo.
Depende, como dice C. Schmitt, de la autoconciencia política del Estado.
” El Estado no está en realidad muerto, al contrario, es más necesario y vivo que nunca. Es el portador de la legalidad, la cual realiza el milagro que es una revolución pacífica. La revolución, de su parte, legitima al Estado a cambio del acto de beneficiencia con el cual permite que tenga lugar una revolución estatal legal.La revoluciòn legal deviene permanen y la revolución estatal permanente deviene legal.”[103]
La legalidad es la fórmula de la obediencia del Estado protector y el motor público es el valor de la legalidad democrática que no solo tiene un valor político en si misma, sino que genera una plusvalía política del poder del Estado. La legalidad procura desde el Estado una plusvalía inapreciable que es la plusvalía política
Los premios políticos de la posesión estatal-legal del poder son significativos y determinantes para estimular su captura.
-obediencia previa de la ley y los actos administrativos; presunción de legalidad, ejecutividad.
-derecho de disposición sobre el ejército,policía,finanzas,administración y justicia.
-derecho de imposición y recaudación.
-reparto del producto social.
-reparto de los puestos públicos.
– distribución de subvenciones.
-Interpretación de la cambiante realidad económica .[104]
El principio democrático de mayoría cede ante la posesión de hecho del poder estatal, hasta que la oposición política no conquiste una clara mayoría en contrario. La plusvalía política del poder político no es una situación democrática fácilmente modificable, porque puede prevalecer la conservación del que ya la posee si no hay una igualdad de oportunidades para los que aspiran a la alternancia .[105]
La veredicción pública no puede trascender sin legalidad y legitimidad democrática y como parte de otra racionalidad que sustituya la que heredamos desde el siglo XVIII .
El poder público es el poder político superior de la sociedad civil y es símbolo permanente de su continuidad, más allá de las vidas o intereses efímeros.
La gubernamentalidad autónoma democrática del Estado puede contribuir a dar respuesta adecuada al discurso totalizador del progreso técnico. No hay otro modo de evitar la fractura del progreso moral, cultural, social, que el privilegio político de lo público sobre la técnica, la industria, la economía.
Lo político de lo público no es menos tecnica, menos derechos, menos libertades sino, más derechos, más libertades, más tecnica. La racionalización de la autonomía democrática del Estado en ejercicio de su potestad directa de intervención y disciplina de la competencia y un poder económico y financiero despendido de los intereses privados dominantes.
Lo político de lo público es la identificación del nuevo enemigo de la revolución legal permanente que se confronta, precisamente, contra el “cambio revolucionario”: quien trabaja legalmente no es un agresor, un saboteador ni un perturbador ( C.Schmitt) y esto comprende cualquier actividad humana, sea la que sea, económica, técnica, empresarial, profesional, adecuada a la norma jurídica.
El Estado, un Nuevo Hércules, debe reencontrar su potestad política directa para fijar la subordinación de la técnica a la disciplina jurídica pública y civil, a la obligación política y contractual de obediencia. Sólo así podría satisfacerse la necesidad de acomodar su evolución al mejor progreso posible: el equilibrio entre el progreso económico y el progreso moral, civil y democrático.[106]
El choque entre la técnica absolutista y el progreso humano lleva en si misma implícita el Estado totalitario, sea en una democracia liberal cuanto iliberal. La necesidad objetiva industrial no la muda en una religión a la que debe sacrificarse el nomos global.
La posesión legal del poder procura al poder estatal una plusvalia política. La obediencia previa de la ley y los actos estatales, la presunción de legalidad, el recurso a las claúsulas generales (urgencia, necesidad, orden público) y la decisión del estado de excepción. El Estado sujeto soberano democrático debe combatir por la decisión política autónoma de los poderes indirectos. Su reino es el de la exclusión e inclusión social mediante el estado de excepción. Es lo que C.Schmitt menciona como el inmenso poder que retiene el Estado cuando posee autoconciencia política, la aptitud para distinguir entre amigo-enemigo.[107]
Si el Estado pierde la autoconciencia política, deja al libre albedrio de las potestades indirectas el derecho de disposición sobre los ingresos y gastos públicos, sobre las fuerzas militares y policiales, los encargos públicos de inversión e infraestructuras, la competencia oligopólica del mercado, los gastos fiscales a los desfavorecidos
Lo que hace el Estado es lo político de lo público , si dejan que lo haga y, en caso contrario, otros lo harán por él mismo, en condiciones de invisibilidad, opacidad, irresponsabilidad y en su propio beneficio.
El mercado liberal autorregulado inicia la Revolución Industrial, basada en el apoyo de las clases comerciales y propietarias, y al libre cambio y forzando la restricción del Estado al dejar hacer, solo preocupadas por el aprovehamiento de sus monopolios de origen -impuesto, gasto, deuda. – Esto no lo hubieran conseguido sin la possesiòn legal del poder:” la explotación política de las ventajas políticas de la posesiòn legal del poder”(C.Schmitt).
La inversión de la pirámide normativa es otra señal de la debilidad del Estado. Las circulares, prevalecen por sobre las resoluciones, que a su vez predominan sobre el reglamento, el cual, a su turno, se impone a la ley. C. Schmitt, nomina negativamente la motorización y velocidad de la ley, la resolución, las circulares.
“Se dan nuevas amplias autorizaciones a través de las cuales los órganos legislativos confieren la autoridad de emanar decretos y resoluciones con forma de ley, que reemplazan a la ley… La ley se transforma en un instrumento de planificación, el acto administrativo en un acto directivo.”[108]
El Estado pierde calidad por cantidad y padece el sacrificio de su deber de protección de la vida de todas las personas y la adecuación de la producción, inversión, consumo, en particular, de las víctimas del mercado libre y sin capacidad legal efectiva para su control e intervención correctora.
El mercado, ciertos de sus agentes económicos, asumen la función de protección y obediencia, bajo la premisa de la exclusión de aquella parte de la población a la que no aspira ni puede proteger(bajo el adagio de sàlvese quien pueda). ¿Por qué debo obedecer a un Estado que no me protege?. Si el Estado no asegura la protección total, no puede reclamar la obediencia total . [109]
El mercado es ciego, sordo y mudo a la asunciòn de responsabilidades por los riesgos que provoca, v.g. ambiental, sistemicos financieros, digitalizaciòn, y usa el asecho en propio beneficio para el ejercicio discreto, oscuro, intermediario de la disciplina del poder público político. El Estado no está por encima de las partes, sino por debajo y la nobleza de Estado-administraciòn,justicia,militar y,seguridad- pasa a la dependencia de las instancias de poder ajenas a la esfera pública.
La exclusión del extraño está dramáticamente presente desde entonces en todos los Estados, cualesquiera que sea su definición ideológica, en los Estados actuales .
Las cambiantes potestades indirectas tienen un punto común inalterable: no tocan la lógica de la veredicciòn del mercado, al precio de extirpar las instituciones democráticas, tanto en el ámbito de la economía, de la administràciòn, como de la política. La unidad del mercado es el subterfugio de la unidad política.[110]
“Hobbes no es ni un estudioso de los mitos ni un mito. Solo se acercó al mito con la imagen del Leviatán. Pero se equivocó con esta misma imagen y su intento de restaurar la unidad natural naufragó.La representaciòn no logró evidenciar de manera segura y clara al enemigo,sino,al contrario,contribuyó finalmente a que el pensamiento de la unidad política indivisible pereciera por obra de la destrucción operada desde adentro por los poderes indirectos. “[111]
13. Mercado libre sin Estado
La primera crisis del Estado de Hobbes fue la aceptación de la libertad de creencia del individuo; la segunda, la absorción de las creencias del individuo por una variedad amplia de asociaciones, grupos, organizaciones de diversa naturaleza.La penùltima,el desplazamiento de lo polìtico hacia los grandes monopolios digitales, empresas multinacionales , sistema financiero. La ultima es la bandera de la anarquía, del desórden individual anti-Estado promovido por éstas potestades indirectas, y, en especial, las plataformas digitales, con soporte político de masas.
El Estado liberal neutro y pequeño de sus orígenes fue cediendo paso al Estado totalitario cuantitativo, presente en todos los sitios, menos donde se toman las decisiones trascendentes para la vida económica y social. La política pública se ramifica sin vigor propio en todas las esferas de la vida privada. Es la culminación del Estado administrativo, de clara tendencia. policial y nula intervenciòn correctora sobre las decisiones políticas del mercado y recorte concreto de las libertades individuales, de la intimidad de la persona. Ahora, el neoliberalismo aprecia un paso más anti-Estado: su aniquilación política cuantitativa y el control estricto de los monopolios públicos. ,so pretexto de preservar la libertad propia amenazada,que no la de los individuos.
El retorno a un mercado libre sin Estado es un remedio de las teorías medievales que fundaban cada comunidad en Estado por obra del pacto. La multiplicidad de órdenes soberanos condujeron a los conflictos y guerras por la supremacía, hasta que el Estado como unidad política tomó la guía de los diversos modos medievales de autoridad parcial y limitada: un Estado que asegura la unidad política y paz interna y la defensa externa, investido de autoridad general soberana para las decisiones críticas.
La última versión del neoliberalismo es la destrucción del Estado tal como lo conocemos y su minimización administrativa y jurídica, sin soberanía en las decisiones críticas y en manos de la burocracia -funcionarios y jueces- y de un legislador conformado a los intereses de las grandes empresas del sistema.
La nobleza de Estado no es el problema más grave porque su orientación y dirección externa es relativamente simple, a través de estìmulos económicos, la pèrdida de cualidad profesional y la cooptación política. Pero, encuentra un problema irresoluble porque se requiere la legalidad:”el modo de funcionamiento del aparato estatal de la autoridad” (C. Schmitt)
El legislador es básico, puede conformarse hasta un cierto punto, pero, nada excluye la sorpresa de una elección imprevista que cambie las mayorías y se interponga en el dominio político. La democracia fugitiva imprevisible e imponderable es siempre una grave amenaza para los poderes destituyentes del Estado.
El punto crítico es la conquista de la legalidad, la toma de posesión del poder legal del Estado. Esto puede obtenerse a través de golpes de Estado, revolución o dictaduras; pero, la mejor de las opciones son los votos, las mayorias políticas. El discurso neoliberal, la veredicción del mercado, está en esa dirección y la lucha anti-Estado solicita la victoria electoral en la democracia occidental. El fundamento ideológico es la propaganda elemental y extrema, pero, que en compañía de las redes sociales y plataformas digitales, están logrando resultados espectaculares.
Ayn Rand es la que, en su simplicidad, mejor traduce el ideario político neoliberal (libertario) del momento, que incurre en la falsificación y mala información digital. Es un conjunto de afirmaciones dogmáticas que encuadran la respuesta en si o no.
La maxima es la libertad económica: una mente libre y un mercado libre son corolarios. La liberad de la persona estriba en su yo individual, ajeno al sometimiento al Estado, existiendo como fin en si mismo, donde su vida y su trabajo le pertenecen a él, con absoluta prescindencia de cualquier valor social que se interponga. La persona es el único sujeto que puede disponer como le plazca de su exclusivo mérito, actividad, ambición
Es el núcleo de un mercado libre sin Estado, so pretexto de salvaguardia de la persona en si misma, de que su vida solo le pertene a ella y que la sociedad, los otros, el bien colectivo es ifutil o inexistente, o como se afirma
e,l código del Yo creador antes que nada y el código del que vive de prestado, de la dependencia de los demàs,o sea,todos los demás.[112]
Los males del capitalismo son causados por los controles del Estado impuestos a la economía.
El interés colectivo, el bien común son falacias que comportan la esclavitud fuerza bruta, terror anquilosado y piras sacrificales. Yo soy el Dios sobre la tierra. El primer derecho es el derecho del ego. El primer deber es hacia uno mismo.El primer antagonismo es entre el creador y el que vive de prestado. El bien común solo sirve para justificar todas las tiranías.
La ausencia de ánimo de lucro, el interés público, el beneficio público, el bienestar común, son todos argumentos del fracaso de quien carece de atributos para ganar dinero, propiedad, por su propia iniciativa.
Hacer dinero es el compendio de la moralidad humana, no hay nada que sea superior. .”A menos y hasta que descubráis que el dinero es el origen de todo lo bueno estàis buscando vuestra propia destrucciòn”. [113]
Toda persona se mantiene o cae, vive o muere, por su propia voluntad. Si fracasa y cae el será su única víctima.
La persona tiene el derecho absoluto a pensar, a trabajar, a quedarse con los resultados, es decir, el derecho a la propiedad.
El gobierno es solo un policía, en autodefensa de la persona y puede recurrir a la fuerza contra quienes la inician. La policía para proteger de los criminales, el ejército de los invasores extranjeros y los tribunales para proteger tu propiedad y los contratos.
Los mensajes binarios de A.Rand son particularmente eficaces para conseguir resultados políticos, porque alcanza la rotundidad de dogma de las potestades indirectas La posesión legal del poder se logra cuantitativamente y para ello cualquier esfuerzo es poco.
El discurso anti-Estado tras su aparición esconde un fortísimo ataque a la democracia, utilizando lugares comunes que son meras aproximaciones.Un Estado total cuantitativo, señalado por la complicidad inexplicada entre los intereses privados y los portadores de los intereses públicos es una fuente de debilamiento. de credibilidad cívica. La incredulidad puede conducir al entero sistema político y social al abismo, porque es una constatación de que la gobernanza no es confiable y respetuosa de los principios democráticos.
Ayn Rand es la heroína de un culto elemental pero tremendamente exitoso, de egoísmo, glorificación ciega de iniciativa económica y denostación contra el Estado como fuente de destrucción de libertades.
R. Nozick eleva las disgresiones de A. Rand a ideología anárquica-capitalista, uniendo el anti-impuesto al anti-Estado.El Estado puede ser sólo y exclusivamente el policía bueno que protege contra la violencia, el robo y el fraude y fortalece las obligaciones contractuales. Un Estado mínimo es la única justificación que lo sostiene. Los impuestos son equivalentes a la esclavitud, la progresividad es una discriminación inaceptable contra los ricos y gravar las rentas del trabajo personal implica el deber de trabajo forzado para pagarlas. [114]
El movimiento antiimpuesto no es imparcial: su crítica se concentra en lo que afecta las rentas más elevadas, el impuesto sobre sociedades, los impuestos sobre el patrimonio y donaciones y todo ello bajo el emblema de la libertad como motor de la inversión. del trabajo, de la producción
No hubo ni hay mercado sin Estado ni Estado sin impuestos. El interés privado no está habilitado para transformar la supremacía en el mercado con soberanía política. En cualquier caso, sería, como se ve, su propia soberanía a prescindir del interés común y renunciado a las ventajas que acompañan su cooperación con el Estado.
El Estado es el inconciente colectivo de la sociedad. La instituciòn de las instituciones. Su valor es parte de la conducta de cada individuo, pero, queda sin energía cuando debe actuar maniatado, sin autonomía propia, y judicial, alejado de cualquier vocación de superioridad y mediación social y política.[115]
El poder anti-impuesto acompaña all poder anti-Estado El retorno a los Estados medievales es una utopía. Y,peor, aún,el retorno al estado de la naturaleza implica la justicia del más fuerte y la destrucción del más débil.
M.J. Graetz critica la versión circunscripta de libertad de A. Rand y R. Nozick. Sin impuestos no hay mercado, porque la función del mercado tiene un costo legal, material, intangible que solicita la ley del Estado. Asimismo, no es acertado renunciar al potencial de la igualdad política y a la igualdad de oportunidades.[116]
Conclusiónes.
Carl Schmitt es seguramente uno de los máximos juristas del siglo XX. Su influencia intelectual es imprescindible para entender lo que està pasando en nuestros tiempos.
El Estado es un milagro jurídico(Hauriou),una invención humana necesaria para superar ,en base al consenso, el estado de naturaleza de las personas, mediante una autoridad suprema,superior,neutral e imparcial. La máquina que debe impedir los conflictos sociales hasta la guerra civil, el enfrentamiento de todos contra todo y todos. Lo político es el presupuesto del Estado, la teología secularizada destinada a ofrecer protección y seguridad a cambio de obediencia. El criterio de lo político es la distinción entre amigo y enemigo y reside en el Estado porque permite la continuidad y estabilidad de la unidad política de la población, su identidad y homogeneidad social. No hay seguridad ni protección sin Estado. Más allá del Estado solo queda la indefensión.
La veredicción del Estado choca con la veredicción de mercado (la propiedad, la empresa, el contrato). Es la lucha entre la situación de confianza y crédito público y el pacta sunt servanda. La lucha entre el interés público desinteresado y la tutela perpetua de las obligaciones contractuales del interés privado por el beneficio. La fóbia al Estado y la filia del mercado libre no se compadecen con la dignidad de la persona.
La última versión del neoliberalismo es la destrucción del Estado defensor del valor pùblico y del bien comùn a travès de su minimización administrativa y legal, sin soberanía en las decisiones crìticas y en manos de la burocracia –funcionarios y jueces- y de un legislador conformado a los intereses del sistema económico.
El mejor Estado actual es un Estado administrativo, débil en lo político y policial en la sustancia. Otra versión de lo público reclama un Estado fuerte en cualidad y energía, distante de las potestades indirectas privadas que se aprovechan de la posesión legal del poder público. No hay propiedad ni empresa antes del Estado ni Estado sin impuestos e intervención económica.
El Estado total fuerte le dota de potencia politica propia, superior como mediador de conflictos y vehículo de una ordenamiento económico que permita equilibrar el poder de la técnica desencadenada, el nuevo Leviatàn.
Hay dos órdenes de dìscurso: mercado y Estado. Y las diferencias políticas son abismales: más o menos democracia; más o menos igualdad social; más o menos renta y riqueza para todos; más o menos arbitrariedad policial administrativa y judicial; más o menos seguridad humana.
[1] C. Schmitt, Il valore dello Stato e il significato dell`individuo, 2013 a cargo de Carlo Galli, Il Mulino, 2013, p.22.
[2] C. Schmitt, La dictadura, Revista de Occidente, Madrid, 1968, p.31.
[3] C. Schmitt, Dialogo sul potere, Adelphi, 2012, p.17
[4] Telos, Número especial, Carl Schmitt: ¿Enemigo o enemigo?, 1987, The Nouvelle Ecole of Carl Schmitt, Paul Gottfried, p.204.
[5] C. Schmitt, Un jurista davanti a se stesso, ed. G. Agamben, L’Ordinamento del mondo dopo la Seconda Guerra Mondiale, Neri Pozza, 2005, pág.286.
[6]C. Schmitt , Un jurista davanti a se stesso, cit.p.247
[7] C. Schmitt, La dictadura, cit.p.248
[8] C. Schmitt, Teología Política, Editorial Trotta, 2009, p.18.
[9]T.Rosembuj,El poder tributario.Gubernamentalidad.Soberanìa.Desdemocratizaciòn,El Fisco,Barcelona,2023,p.93.
[10] C. Schmitt, Teología política, cit, p.18
[11] A.Salvatore , Carl Schmitt,.Eccezione.Decisione.Politico.Ordine Concreto.Nomos.Derive Approdi,2020,p.24
[12] A. Salvatore, Carl Schmitt, cit.p.30.
[13] E. Fraenkel, The Dual State.Contribution to the Theory of Dictatorship, the political and legal order of the Third Reich, was published between 1940 and 1941 in the USA by Oxford University Press ;El Estado Dual. Contribución a la teoría de la dictadura, Editorial Trotta, Madrid, 2022.
[14] F. Balke, Carl Schmitt and Modernity, en J. Meierhenrich, O. Simons, The Oxford Handbook of Carl Schmitt, Oxford University Press, 2016, p.651.
[15] G. Agamben, Homo sacer, 1995-2015, Quodlibet, 2021. p. 204.
[16] C.Schmitt , Introduzione: Il Sistema di legalità dello Stato Legislativo nei confronti di altri tipi di Stato (Stato Giurisdizionale, Stato Governativo, Stato Amministrativo ) , 1932, in Carl Schmitt, Le categorie del “politico”, Il Mulino, 1972, ed. G.Miglio,P.Schiera,p.211.
[17] Carl Schmitt. Un giurista davanti a se stesso, cit., La rivoluzione legale mondiale, p.193.
[18] Carl Schmitt, Introducción: Il sistema di legalità dello Stato, cit., p.244
[19]Carl Schmitt, La situación della scienza juridica europea, a cargo de A. Salvatore, Quodlibet, 2020, p.1
[20] Carl Schmitt, Il sistema di legalita, cit ., p. 215.
[21] C. Schmitt, Il sistema di legalita , cit.
[22] G. Agamben, Le due facce del potere, 3,4 8-3-2023, 17-3-2023, Una voce Quodlibet.
[23] C. Schmitt, Un jurista davanti a se stesso, cit., pág.154
[24] C. Schmitt, Le categorie del “politico”, Il Mulino, 1972, cit., p.24.
[25] C. Schmitt, Le categorie del “politico”, cit, p.151
[26] C.Schmitt, Teologìa política,cit.,p.57.
[27] C. Schmitt, Il concetto di “politico”, 1932, Le “categorie del “politico”, Il Mulino, cit., p.101.
[28] C. Schmitt, Il concetto di “politico”, p.111
[29] C. Schmitt, El concepto de lo político, Alianza Editorial, 2022, p.63.
[30] C. Schmitt, El concepto de lo político, cit.p.102.
[31] J. Derrida, Politiche dell`amicizia, Raffaelo Cortina Editore, 2020, p.153.
[32] C. Schmitt, Glosario, cit., 1.3.56, p.526
[33] G. Schwab, The Challenge of the Exception.An introduction to the political ideas of Carl Schmitt between 1921 and 1936, 1989, p. 57, 59, Greenwood Press.
[34] C. Schmitt, Teoría de la Constitución, Alianza Editorial, Madrid, 2022, p. 329;
[35] JJBendersky, Carl Schmitt.Theorist for the Reich, Princeton legacy library, 2016 p.121.
[36] C. Schmitt , Strong State end Sound Economy, Langamverein, 23 de noviembre de 1932, reproducido en la página 213 de R. Cristi, Carl Schmitt and authoritarian liberalism, University of Wales Press, 1998, p .216.
[37] C. Schmitt, Glosario, cit. 4-10-50 392; C.Schmitt, Un giurista davanti a se stesso,cit.p.86:”La expresión Estado totalitario que utilicè no es exacta. El Estado como establishment, como organización institucionalizada con una burocracia y administración central no puede ser al cien por ciento totalitario”.
[38] C.Schmitt, Strong State…cit.p.217.
[39] G. Schwab, Introduction,The Leviathan in the State Theory of Thomas Hobbes.Meaning and Failure of a Political Symbol,p.xxxiii, University Chicago Press, 2008.
[40] C. Schmitt, Teoría de la Constitución, Alianza Editorial, Madrid, 2022, p.414
[41] C. Schmitt, Strong State.. cit.219.
[42] E. Fraenkel, El Estado dual. Contribución a la teoría de la dictadura, Editorial Trotta, 2022, p.134
[43] C. Schmitt, Teología política, cit.p.53
[44] C. Schmitt, El concepto de lo político, cit.p.120
[45] JJBendersky, Carl Schmitt, cit.p.121
[46] C. Schmitt, Strong State.. cit. p. 229. Bendersky dice que esta intervención de Schmitt se interpreta como un apoyo irrestricto al general Schleicher y su proyecto de gobierno con los socialistas, los católicos y el ala izquierda del partido nazi. reforma social y programa masivo de obras públicas Schleicher fue asesinado por Hitler.,cit.p.184.
[47] C. Schmitt, Teología Política, Editorial Trotta, 2009, p.33,34.
[48] S.Pietropaoli, Autorictas,non veritas.Rifflesioni attorno a un frammento di Teologia Politica, en Teologia Politica.Cent`Anni dopo, edit.M.Croce y A.Salvatore,Quodlibet,2022 p.183
[49] C. Schmitt, El Leviatàn en la Doctrina del Estado de Thomas Hobbes, Distribuciones Fontamara 2008, México; The Leviathan in the State Theory of Thomas Hobbes.Meaning and Failure of a Political Symbol.Introduction G. Schwab, University Chicago Press, 2008.
[50] C. Schmitt, El Leviatàn, cit.p.89.
[51] C. Schmitt, El Leviatàn, cit.p.93
[52] C. Schmitt, El Leviatàn, cit.p.93.
[53]C. Schmitt, El Leviatàn, cit.p.127.
[54] C. Schmitt, El Leviatàn, cit.p.110.
[55] C. Schmitt, El Leviatàn, cit.p.156.
[56] C. Schmitt, El Leviatàn, cit.p.156.
[57]C. Schmitt, El Leviatàn, cit. p.157
[58] C. Schmitt, El Leviatàn, cit.p.129
[59]C. Schmitt, Le categorie del “politico”, cit.n 53 p.151
[60] S. Pietropaoli, Autorictas, non veritas. Rifflesioni attorno a un frammento di Teologia Politica, cit.p.188.
[61] C. Schmitt, Le categorie del “politico”, cit.n 53 p.151.
[62] C. Schmitt, Le categorie del “politico”, cit.n 53 p.151.
[63] G.Preterossi, Transcendere línmanenza, en Teologia Politica.Cent`Anni dopo, edit.M.Croce y A.Salvatore,Quodlibet,2022 p.56
[64] G. Preterossi, Teologìa política e dirittto, cit., p.62.
[65]C. Schmitt, Political Theology.Introduction G. Schwab, University of Chicago Press, 2005 ,p. l.
[66] C. Schmitt, The Concept of the Political,Introduction,G. Schwab, The University of Chicago Press, 2007, p.12.
[67] C. Schmitt, Le “categorie del político”, cit.p.24.
[68] C. Schmitt, El Concepto de lo Político, cit., pág.101.
[69] C. Schmitt , El concepto de lo político, cit.p.116
[70] C. Schmitt, El concepto.., cit.p.89.
[71] C. Schmitt, El concepto de lo político, cit.p.120.
[72]K. Polanyi, La grande transformación Einaudi, 2010, p.57.
[73] K. Polanyi, La grande transformación, cit., p.98.
[74]C. Schmitt, El concepto de lo político, cit.
[75] C.Schmitt,Glossarium,cit.1.2.53,p.456.
[76]E. Junger, Carl Schmitt, Il nodo di Gordio, Adelphi, 2023, p.207.
[77] C.Schmitt,Glossarium,cit,28.11.47:”El destino de la técnica (y por ello de los hombres que se entregan a ella)se infiere del hecho de que mediante la técnica todo se transforma en arma,más luego deja de ser arma y se transforma en un puro medio de aniquilación…”p.67
[78] C. Schmitt, El concepto de lo político, cit.p.108
[79] C. Schmitt, Glossarium, 16.7.48, p.224
[80]C. Schmitt, Glossarium, 25.8.56, p.542.
[81]C. Schmitt, Un giuurista davanti a se stesso, cit, p.177
[82]C. Schmitt, La tirannia dei valori, Adelphi, 2008. pág.21, 61
. [83]J. Derrida, Politiche dell’ amicizia, Raffaello Cortina Editore, 2020, p.165,170.
[84]J. Derrida, Politiche dell’amicizia, cit. p.170
[85]C. Schmitt, Glossarium, cit., 28.4.48, p.176.
[86]C. Schmitt, Le categoría..cit.p.25.
[87]C. Schmitt, Glossarium, cit., 1.6.48, p.197.
[88]C. Schmitt, El Concepto, cit.p.127
[89] Carl Schmitt, Teoría de la Constitución, Alianza Editorial Madrid, 2022, p.314.
[90]Carl Schmitt, Teoría…cit. p.318.
[91] Carl Schmitt, El concepto de lo Político, cit.p.124.
[92] G.Balakrishnan,The enemy.An intellectual portrait of Carl Schmitt,Verso,2000,p.129…”La utopía tecnologia era antipolítica basada en la creencia que la historia, como la historia de vida-muerte de las luchas políticas podrían tener su final, porque la tecnolog Ía las convierte en superfluo.”
[93] G. Agamben, Homo Sacer, II, 4, cit.p.616.
[94] Byung-Chul Han, Infocrazia, Einaudi,2023, pág. 33.
[95]H. Arendt, Crisis of the Republic.Lying in Politics.Civil Disobedience.On Violence.Thoughts on Politics and Revolution, Harvest Book, Harcourt Brace & Company,1969.
[96]R. Laudani, Disobbedienza, Il Mulino, 2010, p.10.
[97]C. Schmitt, Diálogo sul potere, cit. p.87
[98]C. Schmitt, Glossarium, cit, 4/10/50 p.392.
[99]C. Schmitt, Glossarium, cit. 12/02/1948; pag. 259 y 466.
[100] T. Rosembuj, El Poder Tributario, cit.p.235.
[101] K. Polanyi, La grande transformazióne, Torino, 2019, p.75.
[102] N. Chomsky, M. Foucault, La naturaleza humana. Justicia versus poder. Katz, Discusiones Buenos Aires, 1971.
[103]C. Schmitt, Un jurista davanti a se stesso, cit., La rivoluzione legale mondiale, pág. 188.
[104] C. Schmitt, Un jurista davanti a se stesso, cit., La rivoluzione legale mondiale, p.190.
[105]C. Schmitt, Legalità e Legittimità en Le categorie del “politico”cit., p.244.
[106]E. Jünger-Carl Schmitt, Il Nodo di Gordio, Adelphi, cit., p.229.
[107] C. Schmitt, Il giurista., cit. p.191.
[108] C. Schmitt, La situazione della scienza juridica europea, a cargo de A. Salvatore, Quodlibet, 2020, p.45
[109] G. Schwab, The Challenge, cit.p.146.
[110] T. Rosembuj, La Creación de Valor. La Cadena de Valor Global La Renta de Erosión Fiscal. La Renta Digital, Barcelona, 2020, p. 114.
[111] C. Schmitt, El Leviatàn, cit.170.
[112] Ayn Rand, Para el nuevo intelectual, Deusto, 2023.
[113] Ayn Rand, cit. p.107
[114]MJ Graetz. The Power to destroy.How the Antitax Movement Hijacked America, pág. 16, Princeton University Press, 2024.
[115]C. Schmitt, Glossarium, cit, 3.9.53, p.466
[116]MJGraetz.The Power to destroy, cit.p.255.